¡Hola Septiembre! Diez pasos para comunicar mejor

Después de un mes de vacaciones. Bueno, después de unos días de vacaciones. Vale, después de una escapada de vacaciones y unos meses en los que realmente has tenido más tiempo para pensar, has llegado a la misma conclusión que yo, tienes que echarle más ganas al departamento de comunicación de tu empresa. Un departamento os digo siempre, que puede estar formado por muchas personas o por ti mismo, que puede tener mucho o poco presupuesto, pero que tiene que tener siempre pasión, conocimiento y creatividad.

Bien después de estos días de más o menos paz, ya te has dado cuenta qué es lo que funciona y no funciona en tu empresa. Desde Rocío del Cerro Comunicación voy a repasarlo contigo.

  1.  Si eres emprendedor o empresario, repasa tu imagen corporativa, qué vendes y cómo lo vendes. Cuál es tu valor. Analiza cuáles son tus puntos fuertes e incide en ellos y cuáles son los que más vale la pena olvidar. Si necesitas ayuda, pregunta, compara y si puedes, buscar un asesor.
  2.  La página web, la dejaste tirada en junio porque estabas cansado y porque en verano total…. Vale, pues subsana el error. El verano es la gran fecha para remodelar, rehacer, tirar, poner nueva página web con todos los nuevos proyectos y líneas de negocio que tendrás en el próximo curso escolar. ¡¡¡¡ Hazla ahora, ahora!!! Quita las fotos anticuadas, hazla más eficaz, más fácil, más intuitiva, que se pueda visionar desde el teléfono o la Tablet.
  3.  Vuelve a mirar tu marca personal, si, si, tu marca personal. Qué vendes, cómo lo vendes, cómo lo explicas, cómo te vistes, cómo gesticulas, con qué presentación, con qué tarjetas, en qué te diferencias, vender por valor o por precio…. ¿Sabes por qué las tiendas cambian de escaparate? Claro que lo sabes. Porque si están antiguas, de la temporada pasada, y llenos de porquería, no venden. ¿Tú cómo estás? ¿Estás dejado? Necesitas vídeos, fotos, mensajes contundentes, frases … formación, retos nuevos.
  4.  La comunicación de tu empresa depende de ti. Guarda tiempo para analizarla, para crear, para mantener contacto con la gente, para leer. Este año deja atrás la frase de que como trabajas tanto no puedes quedar con nadie, ni ver la tele, ni leer un libro, ni ir a una exposición ni a un teatro. El mundo se mueve deprisa, no te llenes de caspa, no dejes que tu negocio se quede metido contigo en tu cueva sin ventilación y sin ventanas al exterior. Para explicar, vender, mostrar… hay que saber por dónde se mueve el mundo, qué claves utiliza, qué cosas nuevas puedes aportar. Aprende a ser una esponja para aprender de los que más saben. Muévete por las calles más creativas de la ciudad, fíjate en cómo viste, habla y se mueve la gente que podría ser tu posible cliente. Conócelo.
  5.  Limpia tus redes profesionales de todas las fotos de verano que no son exactamente las fotos que te van a ayudar a proyectarte mejor, vender más, dar a conocer tus ideas. Todos tenemos fotos muy personales y familiares… que no tienen porqué aparecer en nuestras redes profesionales. Pon tus mejores fotos, no cualquier foto. Pon tus comentarios, pero no solo esos sobre la expulsión de no sé quién en un partido de futbol, o de no sé cuántos en una determinada situación que el resto del mundo desconoce.
  6.  Hazte Knowmad. Quizá no tienes tiempo ni dinero para un gran curso, pero si para hacerte una educación a tu medida, de forma gratuita, en internet. Ponte charlas y películas. Mira que hace la competencia. Hazte fan de TED, aprende a hacer mil cosas. Reciclados, no es solo el título de mi libro, es una forma de vida que puedes seguir. Hay veces en que te reciclas o mueres de aburrimiento, de asco, de pena….
  7.  La comunicación es como su nombre indica una unión entre dos partes, una puesta en común. Atrévete a interactuar con tus clientes y socios de una forma diferente a través de las redes. Ponte más en su lugar y adapta tu mensaje, tus ofertas, tus productos y tus ideas a sus necesidades, su forma de hablar, su forma de ser… déjate de anglicismos, latinajos y expresiones que puedan alejarte de un comprador, y utiliza todos ellos para acercarte a un socio o un director de proyectos. Adáptate, como los bichos, para que tu negocio sobreviva. Si hay que enseñar el negocio, foto; si hay que acercarlo, video; si hay que explicarlo, palabra…si hay que indicarlo, mapa.
  8.  Siéntate con tus recuerdos de verano, y piensa que es lo que más y lo que menos te ha gustado. De los viajes, de las experiencias, de los buenos y los malos servicios se aprende mucho. Piensa cómo conociste ese hotel, quién te hablo de tal o cual restaurante, porqué fuiste allí y no aquí… y comenzarás a aprender de comunicación mucho más de lo que crees. La comunicación es un oficio que se aprende, se cuida, se lima y se le saca brillo cada día.
  9.  Mira a ver como hablan de ti tus amigos, para qué te buscan y sabrás mucho más de tu marca personal y de tus habilidades. De lo que dicen los clientes, de lo que dicen tus amigos, tu familia, de lo que hace la competencia vas a aprender mucho, muchísimo. Encontrarás ideas, encontrarás argumentario. Encontrarás los pequeños detalles que te harán diferente. Has oído hablar de los Big Data, los datos que te aportan información esencial para tu negocio. Bien pues trata también los Little Data, los pequeños comentarios…
  10.  Proponte mimar tu comunicación interna y te verás a ti mismo cuidando mucho más de ti. Eres cómo te hablas, de lo que hablas… Toda acción es primero una idea que se explica con palabras. Todo tu futuro es un propósito que se explica con palabras; Tú eres tu ángel y tu demonio y te lo dices con palabras. Mejora tu comunicación interna, trátate mejor y el resto también lo hará.

En comunicación se comienza por un paso, un buen paso y se termina con una buena carrera hacia el éxito.

Comunicando con tu cerebro, para cambiar el mundo

Desde que he escrito #Reciclad@s. Porque tienes derecho a tener muchas vidas, soy cada día más consciente de que son las pequeñas piezas, los pequeños pasos… los que nos llevan a ese reciclaje del que hablo en mi libro.

Bajo la foto Cíborg o Cyborg, se esconde la metáfora de la cantidad de piezas que sustituimos a lo largo de la vida. A nadie le extraña, a mí no me extraña, tener un hermano Cyborg que vive gracias a multitud de componentes que sustituyen a su corazón cansado en la precisa tarea de darle vida. Sin embargo, cuando voy más allá y hablo de la necesidad de recambiar piezas en nuestra cabeza, la gente comienza a mirarme como una blablablá sin sentido que vivo en un mundo edulcoradamente optimista y por demás idiota.

Iré por partes. En una vida laboral y sentimental tan cambiante, los amigos, las costumbres, los sueños e incluso las derrotas cambian, y el futuro cada vez más largo exige acomodarse a nuevos cambios. Me he dado cuenta de que he tenido que cambiar el miedo a no tener una nómina fija por la creatividad para encontrarla, porque mientras que el miedo inmoviliza, la creatividad te hace osada.  He cambiado el victimismo y la pena por acción, y no le cuento a mis clientes lo mal que me lo hicieron pasar algunos porque nadie compra los servicios de un cenizo y nadie quiere trabajar con una persona amargada. He llegado a la conclusión de que tengo que sacar brillo a piezas gastadas para que me recuerden siempre determinadas cosas, sustituir otras que ya están caducadas y hacen lento el camino, hacer mías piezas que son valiosas para el viaje…

Lo bueno que tiene tu cerebro es que se deja cambiar, si tú le obligas, le comunicas el camino. No está diseñado para hacerte feliz, está diseñado para hacerte sobrevivir y para aprender.  Realmente es un ordenador muy potente acostumbrado a manejar siempre determinadas estructuras y caminos neuronales, hasta que se producen cortocircuitos o disrupciones que te obligan a cambiar. Hay hechos que te cambian la vida en un segundo y hay rutinas que te obligan a permanecer en ellas para siempre, como si te gustaran.  Cuando hablas de esto, y la gente te mira como si fueras una loca de una suerte de new age debes recordarle que ya Ramón y Cajal aseguraba que somos arquitectos de nuestro cerebro. Podemos hacer nuestro cerebro a medida, más allá del dolor y de las vicisitudes del día a día. No es fácil, eso sí.

¿Si somos capaces de adaptarnos al frio, al calor, a la pérdida de la vista, del oído … por qué no somos capaces de adaptar nuestro cerebro a las nuevas circunstancias que rodean la vida? Fíjate podemos insertar placas y válvulas en nuestro cerebro, limpiar venas, quitar tumores … y todo ello nos parece normal; pero no podemos  creer que podemos ser dueños de lo que pensamos, de lo que nos hace sentir bien o mal.

El No cambio, el inmovilismo tiene mucho que ver con una peregrina idea del confort, con la pereza, con el miedo… Dicen que tardamos 21 días en cambiar de hábito, 45 en acostumbrarnos… y me puedes decir que en una vida de 80 años de media, con miles de días por delante ¿No vale la pena cambiar en ti lo que no te gusta? Repito, fácil no es; útil, sí.

He llegado a todas estas elucubraciones a través de mis cursos de comunicación que me han ayudado tanto a conocer gente, compartir experiencias y enriquecer la mente. Muchos me dicen que no pueden aprender a comunicarse mejor, a hacer una entrevista de trabajo… porque es imposible. No era verdad, y en los cursos lo comprobaron. Era imposible porque no lo habían intentado. No podían hacer frente a nuevos retos porque el miedo más que la ineptitud les tenia secuestrados…

En las empresas sucede algo parecido. En pleno siglo XXI, siguen sin creer que estamos en la era de la información y de las comunicaciones. Algunas empresas con años se escudan en que son una empresa familiar que comenzó su abuelo… o no quieren redes porque no les interesa moverse en ese mundo, o no saben hablar con los medios porque les parece una pérdida de tiempo tener visibilidad. ¿De qué mundo hablan? Como consultora en Rocío del Cerro Comunicación mi tarea del primer día es hacerles ver la necesidad de acometer esos cambios. 

La vida es cambio, como el río de Heráclito… cambio en la ropa, en el habla, en las telecomunicaciones, en los trabajos, en el sexo, en las bebidas, en la forma de viajar, de escuchar música… es cambio….

Y de pronto vi esos juegos, esas apps que construyen o destruyen tu foto en cualquier cosa… photo lab, y me vi convertida en Cyborg y entonces pensé en la de piezas que he tenido que cambiar durante mi reciclaje… en la cantidad de piezas que he tenido que poner y en las que he tenido que cambiar de sitio. Una nueva visión de la realidad, de mi misma e incluso una nueva manera de entender y comprender la comunicación, que es mi vida.

Cambia piezas, recíclate… Comunícate con tu cerebro, y cambia los cableados que ya no te sirven… conviértete en una versión mejorada de ti mismo. Comprobarás que lo que has visto escrito por muchos autores (desde Marco Aurelio a Ghandi) en diversos tiempos es verdad: cuando te cambias a ti mismo, cambia tu realidad y el mundo en el que vives.

Si se trata de comunicación, cuenta conmigo Rocío del Cerro Comunicación

La emoción de hacerse visible

He tenido un inicio de año en el que he ofrecido varios cursos sobre la visibilidad. Le llaman comunicación eficaz para ventas, para tu negocio… realmente es visibilidad. Y de lo que me he dado cuenta es de que en los cursos en los que se habla de visibilidad terminamos hablando de emociones. La gente se pone a escribir sobre su marca personal, quién es y qué quiere y sale alguna lágrima; se pone a contar en público qué es lo que desea hacer con su vida y tiembla, sonríe, ¿Por qué tanta emoción?

Hablar de visibilidad, de visibilidad para tus ideas o tus negocios, para hacer que te vean, que te oigan, que te sigan, que te elijan exige una primera parte de autoconocimiento. A menudo la gente que viene a mis cursos cree que desde el primer momento comenzará a tomar apuntes sobre comunicación, olvidando que para hablar bien en público, primero hay que pensar, hay que reorganizarse, hay que conocerse y conocer bien qué es lo que quieren vender. Después, hay que comunicar.

Parece obvio y no lo es. Es apasionante.

Como Rocio del Cerro Comunicación siempre comienzo mis clases pidiéndole a los asistentes que reflexionen sobre lo que quieren decir, pero aún más desde dónde lo quieren decir. Para mostrarte a los demás, convencer a los demás, para hacerte visible tienes que tener muy claro quién eres tú y cómo es tu negocio. Les invito a que se den cuenta de que solo tenemos unos segundos para hacernos hueco en este marasmo de comunicación y esta rapidez con la que se viven las relaciones sociales. Les digo:  no hay una segunda primera impresión.

Y después añado ¿quién eres tú, cómo deseas ser reconocido? Y les digo pensad en vosotros como una marca que hay que vender. Piensa en todo lo bueno que tienes, los retos que debes superar para ser tal y como deseas ser, piensa en cómo explicarte. Piensa también en tu negocio, en que se diferencia de los demás, porqué fijarte en él, quienes se van a fijar… Haz un anuncio, tu mejor anuncio. Un anuncio que los demás puedan replicar, para que sepan decir exactamente qué haces y a qué te dedicas.

Y vamos desgranando poco a poco la película de lo conseguido, de los retos, de los sueños, de los obstáculos, de las realizaciones y entonces la gente llora, y se emociona, y se ríe… y va colocando las ideas en la cabeza, y comienza a compartir pensando en el otro…

Y dicen cosas como: no había pensado así en mi proyecto hasta que no me he parado a pensar cómo venderlo, no me había dado cuenta de cómo me veían los demás hasta que no he practicado en esta clase, no me había dado cuenta de las posibilidades de mi negocio hasta que no he escuchado las preguntas que me hacían los demás…

Es cierto que cada uno de nosotros puede tener su minuto de gloria, tenemos muchos minutos de gloria para dar a conocer nuestras ideas, para ligar, para exponer… lo cierto es que serán 60 segundos perdidos si tu cabeza no alberga un discurso ordenado acerca de ti y de tu negocio.

Preocúpate de saber primero cómo eres y para qué quieres hacerte visible, recuerda cuáles son tus señas de identidad y cuáles son las características de tu negocio… y entonces, solo entonces, encontrarás el hilo de tu propia historia y brillarás más que nadie porque sabrás lo que quieres contar. Habrás encontrado tu marca personal, lo que te hace diferente, lo que hace que no te olviden, lo que hace que te busquen.

Os aseguro que en casi todas mis clases sobre comunicación eficaz hay lágrimas y risas de emoción, gente que se descubre en facetas desconocidas o que pone en valor recursos que hasta entonces permanecían en el olvido.  Incluso los he tenido, que en el taller de comunicación han decidido cambiar su taller de trabajo, porque se han dado cuenta de las cosas que más atraían a los que le escuchaban.

Recuerda , eres capaz de contarle a una persona mayor y a un niño el cuento de Caperucita porque te lo sabes muy bien, lo tienes ordenado en tu cabeza, lo visualizas de principio a fin. Puedes reducirlo o aumentarlo, ponerle más brillo o quitarlo… es fácil, puedes adaptarlo, porque repito, lo sabes bien.

Lo sorprendente es que muchos de nosotros queremos explicar bien lo que hacemos, lo que somos sin haber dedicado ni un minuto a ello. Tenemos una gran oficina detrás, y un gran producto por vender … pero nunca nos hemos parado a conocerlo. Nos parecía que era perder el tiempo.

Si te parece que aprender a vender tus ideas y tus proyectos es perder el tiempo, prueba a quedarte para siempre en el mundo de lo invisible, de lo que no existe, de lo que no se ve. Dime, ¿hay mayor pérdida de tiempo y dinero que aquel que se empeña en  ser invisible? ¿En hacer invisibles sus productos, sus ideas o a sí mismo? Si te parece que pensar en comunicación es caro, piensa lo siguiente: cuando das a conocer las características de tu producto o la fuerza de tus ideas, tr estas ahorrado una gran cantidad de tiempo y dinero.         ¿Por qué? Porque en el momento en que das a conocer una idea ya puedes ir recogiendo el feedback, saber qué es lo que los demás opinan, las caras que ponen.  Si vas a equivocarte que sea rápido y barato, compartiendo con los demás, puedes saber qué le sobra y qué le falta a tu idea, rápido y barato.

Para algunos este ejercicio es un ejemplo claro de sobreexposición o de culto al ego. No te confundas en el siglo XXI, en la era de la información, si no informas, no existes. Y si informas mal, te pegas tiros al pie.  Esta es una ley de oro para el político, para el empresario, para el líder y para el perdedor. Una de las mayores claves del éxito, es poder poner el foco sobre ti, para ganarte el derecho a poder explicarte. Me dirás que hay papanatas que han puesto el foco sobre si mismos para contar a los cuatro vientos entresijos sobre su vida, y te responderé que incluso esos creyeron triunfar ganando cuatro duros por una dignidad entera. Me dirás que la sociedad solo hace caso a los grandes y olvida a los  que más lo necesitan, y te diré que casi todas las causas sociales comienzan a ganarse cuando alguien les pone voz. Me dirás que mucha gente utiliza la palabra para engañar y otros el silencio para aprovecharse de las sombras. Lo cierto es que siglo XXI y comunicación van unidos y te pongas como te pongas Internet es imparable, y el escaparate, continuo.

En mis relaciones con el mundo de la empresa, me doy cuenta de que hay grandes compañías que no cuidan la comunicación porque la consideran una tarea de rango inferior. Olvidan que ellas mismas se explican con palabras, y que su trabajo no será reconocido si no es conocido.

La paradoja de los invisibles

También hay gente invisible. Los hay porque la sociedad los dejó arrumbados, y su tristeza y miseria permanece por decreto invisible a los ojos de los demás. Es el caso de los sin techo, de los enfermos por droga o por alcohol… no merecen el espacio de los informativos ni la atención en el discurso político. No pueden salir de la miseria porque no hay un foco sobre ellos, y cuando es la cerilla quien les alumbra es a menudo para explicar solo su parte más sórdida, más negativa, más extravagante. No pagan impuestos ni votan… no hay enchufe en el que encender la bombilla.

Hay invisibles de alta gama. Gente que está más allá de los negocios y de la vida de la gente corriente y que viven invisibles para la mayoría de los mortales en lugares y con existencias que apenas nadie conoce.

En esta época donde la sociedad pelea por ser socio-económicamente una clase media uniforme y humanamente seres diferentes, los seres invisibles son los que se mueven en los extremos de la riqueza y la miseria, y los que están en el centro de la línea son los que pugnan por darse a conocer. Tan iguales y tan distintos, tan parecidamente diferentes…

Habiendo como hay millones de negocios, solo el que llega al corazón y la cabeza, llega también al bolsillo.

De todo ello hay excepciones, personas que han hecho de su marca personal la invisibilidad y el silencio, porque las redes le parecen muy ajenas, porque su cliente no bucea en ellas, o porque decidieron no dar el paso a la era digital.

Por fin están los mediocres, que se han perdido en el sumidero de la rebaja, que han decidido hundirse en el silencio del que opta por quedarse en la zona de confort esperando hundirse con el barco.

 

Receta de la visibilidad

  • Descubrir la marca personal,  mediante la realización de un DAFO ( exposición de Debilidades, Amenazas, Fortalezas Y Oportunidades que vemos para nosotros mismos o nuestros negocios)
  • Descubrir quién es nuestro  cliente, ponle nombre y apellidos, una profesión, unos intereses, un sueldo, una historia
  • Descubrir nuestra diferencia
  • Ordenar las ideas y formular un discurso completo
  • Limar, reordenar, hacerlo atractivo
  • Hacerlo visible en los canales apropiados
  • Comprobar si la receta ha funcionado o hay que insistir con los cambios

Y ahora ponte a pensar en todo ello y emociónate. Rocío del Cerro Comunicación tiene un amplio historial como docente que ha conseguido hacer muchos clicks en muchas mentes, que ha conseguido poner en palabras marcas personales que han brillado al hacerse palabras.

¿Alguien duda que una comunicación eficaz marca la diferencia? por lo tanto…

Para aprender, hay que practicar…

  • Las conferencias, los talleres… Son despertadores, que sirven para eso, despertarnos las ganas de seguir profundizando desde los fundamentos básicos que nos descubren, hasta tomar la decisión de avanzar. Adquirir mediante el conocimiento y sobre todo la práctica, las herramientas que nos permitan construir una comunicación eficaz.
  • Se trata de pararte, reflexionar y poner en práctica lo aprendido. Conocer tu voz, leer en alto, acostumbrarte a contarte y contar, poner en orden tu mensaje, personalizarlo…
  • Los cursos de comunicación son grandes lugares para bucear sobre la propia marca personal, las dotes de liderazgo, nuestra inteligencia emocional y social… te sorprenderá lo mucho que un buen curso de comunicación puede hacer por ti, tanto profesional como personalmente. Diría que sobre todo personalmente.
  • A hablar se aprende hablando y en los cursos de comunicación a comunicar, tienen que tener como punto central, las prácticas. La posibilidad de poder verse, de oírse, de analizar las zonas de mejora, afianzar y potenciar las capacidades, en definitiva, de progresar.
  • Qué posición tienes ante tu comunicación. Los dos extremos: el primero, soy muy tímido y esto no me lo va a solucionar, el segundo, soy muy sociable y con don de la palabra y no me hace falta.

Como ya señalé en un post sobre la timidez, los tímidos son buenos comunicadores porque son buenos observadores, solo tienen que… practicar herramientas para vencer la timidez.

Las personas muy sociables con el don de la palabra, perciben la comunicación como algo innato, pero…, a veces, se van por las ramas, les cuesta concretar el mensaje, lo difuminan, improvisan… Y sabemos que la mejor improvisación es… la preparación.

  • En esta sociedad de la información, con multitud de redes donde circulan ideas, conocimiento, relaciones personales y profesionales, la comunicación es una sobre-exposición que requiere una gestión eficaz. Si vas a comunicar hazlo de la mejor manera posible.
  • Busca profesionales de reputación contrastada que te motiven para aprender y síguelos, en Internet, en conferencias, en talleres… escoge solo, lo mejor.

En Rocío del Cerro Comunicación diseñamos cursos a la medida de las personas y organizaciones que saben la importancia de una buena comunicación, de una comunicación eficaz.

Poniendo los medios, incluidos los audiovisuales, al servicio de un entorno donde se da prioridad a la práctica y se analizan las zonas de mejoras y capacidades, para conseguir una comunicación eficaz.

Ni sabotaje interno ni bullying, enséñale a tu hijo a decir… ¡Hola! a un nuevo curso

Se nos olvida que cuando a un niño le ofrecemos un guion, lo borda. Si le dices a un niño que es malo, se convertirá en el malo, si es torpe se convertirá en el torpón.

Cuidado con lo que decimos, porque lo interiorizarán y lo cumplirán al pie de la letra.

En los cursos de comunicación que ofrezco insisto en que la comunicación comienza por uno mismo, cómo nos hablamos, lo qué nos decimos. Pensándolo bien no nos corregimos nada y si nos corrigiéramos más el mensaje interno que nos mandamos, los resultados de la vida serían mucho mejores. Lo escribo, además, para volver a tatuármelo en el cerebro, porque dicen que lo que se enseña se aprende mucho mejor. Enséñenlo también ustedes y grábenselo.

Ahora que comienza el curso, recuerda: habla a tu hijo de forma que le potencie. No como un amigo, como un padre, alguien que le conoce bien, que le quiere mucho, y que sabe las palabras que potencian o hunden. Déjale que mire la vida con la V de la victoria en los dedos, que se coma el mundo con tus palabras de aliento y enseñándole a hablarse bien desde el primer día de clase. Si se dice yo puedo, las matemáticas serán un reto, no un problema inalcanzable.  Si establece metas, establece la disciplina para llegar a ellas.

Habla también de la empatía en el primer día de curso, de las reglas de juego de una buena comunicación y una buena inteligencia social. Recuerden que no solo les llevamos a los centros educativos a aprender materias, les llevamos sobre todo para que aprenda a ser personas que valgan la pena. Para aquellos que solo se fijan en las notas, les diré que los grandes puestos no solo los ostentan los listos con grandes índices de inteligencia; los grandes puestos los ostentan las personas que tienen liderazgo, que son sabios emocionalmente, que saben unir personas y rodearse de los más grandes. De hecho, en las empresas te escogen por lo que sabes y te echan o te relegan por tu capacidad de hacer equipos.  Lo que se dice, cómo se dice forma parte de nuestras relaciones con la gente. Relaciones en la clase y en las redes, en los primeros grupos que se forman en los patios, en los WhatsApp que montan para hablar de sus cosas y donde a veces nacen las semillas de la separación y la discordia.

Mantén los oídos abiertos a los calificativos que emplea para hablar de unos y de otros, a la forma en la que habla de sí mismo… las palabras no son inocentes ni neutrales, las palabras dan pistas sobre lo que nuestros hijos hacen y piensan.

Enséñale a tener una buena comunicación interna y externa: no al sabotaje interno y no al bullying, porque hay palabras que son como piedras sobre uno mismo y sobre los demás. Hieren y a veces matan.

No es magia, es trabajo, en @Rocio del Cerro Comunicación lo sabemos. De hecho, cuando voy a los institutos a impartir talleres sobre inteligencia social, sobre la importancia de comunicar bien hacia dentro y hacia fuera, adivino en ellos que la charla les hace click. Para ellos es muy importante aprender a hacer una buena gestión de la comunicación, de hecho, es la base para la acción.

Es un tema apasionante, que seguiremos tratando. Lo avanzo.

¿Cómo me reciclo?

¿Cómo me reciclo? Formación y networking para emprender o aprender.

Una de las preguntas que más me hacen, es cómo puede uno reciclarse sin que el bolsillo muera en el intento, sin que la cabeza se vuelva loca de mirar en todas partes…

Yo soy reciclada, y ahora me dedico a reciclar a otros, así es que conozco bien el camino.

La mejor forma de reciclarse es comenzar por mirar en Internet, o en las concejalías de empleo jornadas, cursos y networking.

La calidad de los mismos es muy buena, sobre todo porque despiertan los sentidos, actúan como iniciadores de caminos… ayudan a conocer gente, tomar y descartar ideas, ponerse al día en la moda de los lenguajes… Suelen ser cursos baratos o gratuitos, donde a lo mejor no están los profesores de más renombre, pero si los que ponen mucho empeño e ilusión en dar lo mejor de sí mismos.

Conozco mucha gente que después del hachazo del paro, del ERE… se encuentran perdidos y no saben por dónde empezar a buscar la luz… y estos cursos y estas jornadas les sirven para comenzar a dar los primeros pasos hacia la luz.

No solo se aprenden cosas, sino que se aprende mucho de uno mismo. Comienzas a hacer networking, a exponer lo que quieres, y cuando empiezas a verbalizarlo, empiezas a darle forma, y de pronto cuando se lo están contando a otro, te descubres pintando tu futuro…

NETWORKING, que ahora está en todas partes, y es una de las primeras palabras del reciclaje. Son reuniones de gente que buscan aliados, clientes, proveedores, ideas… los hay gratis y los hay de pago, hay asociaciones y hay improvisaciones y son un gran lugar para reciclarse… porque te obligan a hablar, a dejar de mirarte el ombligo, a vender que es lo que quieren hacer…

Otras herramientas baratas de reciclaje son las bibliotecas públicas e Internet… he aprendido mucho de las charlas TED, de las tesis que puedes estudiar, y de las estanterías de libros que ofrecen muchas perspectivas de la realidad.

Estos caminos te llevarán a otros, más específicos, más adecuados a ti.

Cuando comencé a reciclarme, entendí que era un proceso que dura siempre… y en el que no solo hay que aprender, sino desaprender mucho… abandonar toxicidades para no cargar con las basuras propias a otro.

De hecho, cuando los usuarios vienen a Rocío del Cerro Comunicación, me doy cuenta de que no solo tengo que tratar las herramientas de comunicación externa para ser más eficaces, sino las de comunicación interna para salir de la crisis, para explicarnos el mundo, nuestro mundo, de otra manera.