Enséñame pero bonito: Dale una vuelta a los cursos on line

Tengo una noticia buena y otra mala. La mala por empezar ya y quitárnoslo de encima es que los cursos on line tal y como los habíamos planeado hace años, ya no sirven. La buena es que los nuevos cursos on line van por los derroteros del sentido común, que siendo tan elemental , no parece el más elemental de los sentidos.

Hasta hace dos años los cursos on line eran cursos que se basaban en unas clases largas, pesadas, con un muñegote que hablaba sin parar, sin cuidar la voz, ni el fondo, ni la forma… sin tener la minima intención de enganchar a quien le escuchaba.

 He tenido la oportunidad de ver Mooc y cursos de universidades públicas y privadas que me han dejado perpleja por la cantidad de conocimiento y de investigación que derrochaban para no llegar a ningún oído que de forma libre quisiera escucharle. Si llegaban a oídos esclavizados que no tenían más remedio que tragarse aquellas clases interminables, pero no había en ellos nada que animara a seguir escuchándolos.

Cuando en los cursos me preguntan por el secreto de la comunicación, saco una silla, y les digo que esa silla en la que se sentaría quien quiere o debe escucharnos es la parte fundamental del proceso. La comunicación es pensar en el otro, #comunicacionfriendly

Durante la pandemia hemos empezado a utilizar más los cursos on line porque se han hecho más necesarios, pero también más livianos, más prácticos, más interactivos, sin tanta carga teórica y sin tanto tiempo muerto.  Quieres asistir a un curso entero, puedes. Quieres refrescar solo un epígrafe y también puedes hacerlo. Los cursos han dejado ser películas de Ben-Hur, por el metraje, donde te tenías que tragar cosas que ya sabías, que hubieras obviado, hasta llegar al punto que deseabas aprender o  recordar.

Otro punto importante es la capacidad de comunicación del sabio. Un sabio que no sabe comunicar es un rollazo al que nadie presta la atención necesaria. Ahora los  profesores hacen cada vez más cursos de comunicación, train the trainer , pero pocas veces se hacen cursos de comunicación ante la cámara, cuidando el fondo, cuidando los Power Point que se pueden insertar, la imagen corporativa de los mismos. En la tele se dicen dos cosas importantes: por muy listo que seas sino tienes audiencia no tienes capacidad de llegar a otros; y la segunda, si la realización no es buena, el producto no es bueno, pierde calidad, sonido, imagen…

Hace poco me dijo un cliente lo difícil que es poner voz a un curso… lo difícil es querer que sin conocer nuestra propia voz, teniendo vergüenza de nuestra dicción podamos hacer un buen curso on line a la primera.

Lo digo siempre, somos un país de postureo donde sin embargo no se nos ha enseñado a mostrarnos de forma sencilla y atractiva a los demás. La comunicación en público es inexistente, así es que cuando nos ponemos a ello, nos convertimos en unos robots que dan bien la lección pero mal el contenido, que quieren contar pero no llegan a ninguna parte.

Si estos días de sol te pones a pensar en tus cursos, piensa que ahora:

  • Hay cursos on line en directo y otros grabados, en diferido. Cada uno tiene su personalidad, sus clientes, su forma de entender la docencia.
  • La sociedad es multitarea, que necesita las cosas rápidas, concisas y sencillas… con un tono claro y una luz que nos permita verlo todo. Cuida audio y video, porque lo que no se ve, no se ve… y lo que no se oye… se deja.
  • Los vídeos hechos de cualquier manera, se olvidan de cualquier manera. Mira los cursos de @Linkedin Learning son muy visuales, divididos en pequeños capítulos, pensados para que te pongas en marcha cuándo quieras, cómo quieras, dónde quieras. Con cualquier ordenador, con cualquier Smartphone.
  • Somos una sociedad muy visual con lo que la exigencia de lo que vemos y oímos es mayor. Ahora no hay muchas críticas de libros pero si mucha crítica de videos de influencers, series, etc. somos visuales y todos sabemos cómo nos gusta que nos cuenten las cosas
  • El crítico que llevamos dentro nos pide que todo tenga un halo corporativo: buenos Power Point, buenos logos…. Llevamos muchas horas de tele en el cuerpo y eso es lo que queremos ver en nuestra cabeza.
  • Pedimos que ordenen lo que sabemos. Así es que divide tu curso por capítulos, por áreas de conocimiento, por segmentos muy específicos…
  • La imagen que das en los cursos es la imagen que das de tu empresa. saber comunicar es importantísimo para vender conocimiento. No es saber, es saber comunicar lo que sabes
  • El mundo las clases magistrales ya ha pasado, ahora preferimos técnicos que nos ayuden a salir del atolladero, a buscar nuevas ideas, obtener soluciones y no teoría.
  • La gente ya no solo quiere cursos quiere bonus track, que le ofrezcas bibliografía, vídeos, páginas donde poder ahondar sobre el tema
  • Sobre todo lo que quiere, es la posibilidad de poder seguir contado contigo para preguntarte más sobre el curso, para pedirte más.
  • El mundo online no es un mundo solo de presentación, es un lugar de interacción y eso exige que los cursos tengan una parte de directo, otra de grabaciones frescas y sencillas con capítulos acotados y eficaces, pero sobre todo la sensación de no estar solo en la aventura de saber…
  • Crear un curso on line es como escribir un libro, exige conocimiento, ganas de pasarlo bien, empatía y horas de creación y ensayo.

Dale una o dos vueltas… investiga… pregunta a los profesionales que nos dedicamos a diseñar y ofrecer cursos on line… el primer punto de nuestra consultoría versará sobre quién es tu cliente, el segundo sobre por qué y cómo lo quieres hacer… el tercero, el orden de conocimiento…

Hay quien conoce el camino y decide hacerlo solo, hay quien prefiere ir sobre seguro, de la mano de profesionales que le ofrezcan una buena cobertura técnica y una mentoría continua. En Rocío del cerro Comunicación, la docencia es pasión. Enseñame, pero bonito.  #comunicaciononline, #cursosonline, #nuevadocencia

Empresas con mascarilla

Comunicación corporativa en tiempos de coronavirus

 

Estos días de pandemia y confinamiento  nos han traído   muchos aprendizajes y reflexiones sobre la comunicación corporativa y desde luego otra forma de entender la empresa. Llevo días en que desde distintos lugares me han pedido reflexiones sobre este mundo nuevo.  Apunto aquí algunas de ellas.

 

El teletrabajo ha llegado para quedarse.

 

  • Los beneficios sociales y económicos son amplios. En la pandemia hemos aprendido a marchas forzadas a hacer frente al miedo a movernos solos con un ordenador y un trabajo en remoto.

 

Pero lo que ha dejado claro es que:

 

  • Las empresas no están preparadas para ofrecer tantos puestos de teletrabajo. Los servicios informáticos muchas veces han tenido dificultades para ofrecer puestos suficientes, ni caminos efectivos para volverse a conectar cuando todo falla, ni a poder acceder a información que teníamos y no sabemos recuperar.
  • Ha puesto de manifiesto la debilidad de decretos recientes sobre horarios de trabajo. Hay empresas que se rigen por luces presenciales que se chivan de cuando dejaste el ordenador para hacer lentejas. La roja estas ahí, la naranja te has ido un momento, la roja estás en Netflix o haciendo mates con el niño. Hay listos que saben conectarse a todo, hay superlistos que infoxican a los demás mandando emails llenos de datos y de documentos adjuntos interminables. pidiendo decisiones inmediatas. Hay trabajo en precario que se esconde en el anonimato.
  • Hay estudios que nos dan un suspenso en manejo de informática, mucha gente sufre inseguridad, otra no sabe mandar emails, adjuntar datos. Esto pone de manifiesto la necesidad de hacer formaciones continuas.
  • Hay empresas que han aplicado reducciones de empleo por razones económicas y en estado de shock todo el mundo parece entender las consignas del miedo.
  • No todo es malo. Ha favorecido no solo el ahorro de tiempo y dinero sino que ha enseñado que las empresas son lugares de socialización. Allí no se va solo a ganar el pan con el sudor de la frente, sino lugares de intercambio de ideas, de trabajo y de vacaciones de tanto asunto familiar. Muchos han descubierto que es más fácil ser ingeniero que ser padre.

 

La comunicación en las empresas también ha cambiado:

 

  • El liderazgo en remoto es distinto, exige mayores dosis de planificación, de claridad, de concisión, empatía y de mano izquierda con el feedback. El jefe enclaustrado se ha convertido en un servicio de información. Ha aumentado el presentismo a través de la red. O estás o no eres.
  • Las situaciones de caos y de incertidumbre han exigido hacer nuevas planificaciones, giros y adaptaciones de personal, producto y cliente. Reducir tiempos de envío, mejorar condiciones de producto, de negocio…
  • Los viajes de trabajo pasarán a ser cosa del pasado, cada vez más se trabajarán las grandes reuniones on line. Ya no es necesario moverse, para estar.
  • Los equipos de trabajo se han visto obligados a entenderse. Y se ha dado paso a un cambio en las conversaciones que ya no van de futbol sino de la situación familiar, las altas y bajas del coronavirus, la desgracia y las terribles cifras.
  • Hemos aprendido a ser mas humildes, más empáticos , creativos y resilientes.
  • La comunicación interna está obligada a ser más realista, más concisa. Transmitir seguridad al empleado y claridad en los protocolos que realiza.
  • La comunicación interna también pasará por cursos de formación y videos de teleformación para que los empleados puedan de una forma fácil e intuitiva hacer frente a los muchos problemas que les puede dar el teletrabajo.
  • La video formación, las reuniones on line pasarán a ser el pan nuestro de cada día.
  • La comunicación externa se limita a RSC , cuenta de resultados y mantenimiento de empleo.
  • Han llegado nuevas palabras: mascarillas, desescalada, pico, pandemia…

 

El futuro

 

  • Los grandes espacios abiertos que daban cuenta del valor económico de una compañía se verán compartimentados por el metacrilato.
  • Los jefes volverán a sus despachos y quizá eso lleve aparejado cambios en los comportamientos y en un retroceso en las comunicaciones . Atentos a si la comunicación horizontal que hay ahora en las empresas se ve modificada por la comunicación vertical que emana desde arriba.
  • Los imponentes servicios de recepción que eran el santo y seña de las identidades ahora serán los sitios con mas medidas higiénicas de toda la compañía, porque será el lugar de recepción de posibles virus.
  • La comunicación verbal se centrará en los ojos. Eso y las mascarillas harán que la gente hable más despacio y mucho más alto, como si todos fuéramos extranjeros que no entendemos el idioma.
  • Estaremos a distancia del compañero, en jaulas que nos darán intimidad, pero se perderán quizás logros como las office comunes , los lugares de descanso, los gimnasios… que serán utilizados de otro modo. Recuerden que el diseño de los lugares no es inocente, y empresas de concepto abierto son empresas de mentes más abiertas.
  • Los servicios médicos no serán un lujo sino una seguridad, porque de la salud individual depende la colectiva.
  • Los servicios de limpieza serán vistos como algo esencial
  • Nacerán nuevas áreas y nuevas señalizaciones para recordarnos la Covid.
  • La RSC pasará por la seguridad de los empleados, seguridad en todos los aspectos de la vida porque la vida se ha convertido en el bien mas preciado. La fragilidad nos ha hecho tener más constancia de nuestra propia existencia.
  • No tardará el momento en que las empresas hagan mascarillas con logos y eso será el mejor regalo que puedan darte. Hay lo dejo porque es un espacio en blanco para la comunicación y un regalo de vida para quien lo recibe.
  • Los cursos on line de horas, serán sustituidos por pequeñas píldoras y comunicación interactiva. La idea de un curso tipo Ben Hur, será sustituido por una master class versión mino y un mentor dispuesto a explicar .
  • La informática, los accesos a distintos equipos y escalas de seguridad formaran parte de los procesos. Uno sabrá a quién llamar, qué hacer…

 

Diálogo interno

 

  • Nuestro diálogo interno también ha cambiado. No tenemos el mismo concepto de nosotros mismos, ni de lo que es nuestra casa, ni de lo que es prioritario.
  • El trabajo sigue siendo una obligación, pero ahora es visto como un bien y las empresas como lugares de encuentro.
  • Hemos tenido miedo al teletrabajo y aquí esta; tendremos miedo a salir, y ahí estaremos.
  • La sanidad gana en goles a los futbolistas y el metro ya no será el de antes.

Lo dicen los que mas saben. Nosotros ya no seremos los mismos, después de las tormentas seremos distintos. Las empresas lo saben y los trabajadores también. Pero si hay algo en lo que habrá que profundizar es en continuar haciendo una comunicación concisa y amigable. Una comunicación para momentos de crisis, con su lado de incertidumbre y su cara de oportunidad.

Rocío del Cerro Comunicación.

 #comunicacioncorporativa, #comunicacionfriendly, #comunicacionempresarial