Es el contexto, imbécil

Presentaciones eficaces para el momento presente

 

Una vez se hizo famosa la expresión de “es la economía, imbécil”, pero pocos se acordaron de que no es solo la economía sino el contexto lo que influye en nuestras vidas. Y  en lo que se refiere a comunicación es el contexto el que marca la pasión, la fuerza y la verdad de cualquier presentación que quiera ser afectiva y efectiva.

Está la boca entre cabeza y corazón y lo está para que tenga mucho de racional y de orden y muchos pellizcos de verdad y de pasión.

Cuando he dado clase de comunicación eficaz a políticos y a empresarios siempre les digo que, para preparar una presentación, para acudir a cualquier lugar donde haya la mínima posibilidad de hablar, hay que estar metidos en contexto.

El contexto es lo que nos acerca al público objetivo, es lo que nos hace estar de  verdad presentes en la sala.

Cuidar el contexto es saber cómo es la gente con la que te relacionas, cuánto tiempo llevan en esa sala, qué es de verdad lo que les interesa, cómo es su forma de relacionarse, cómo hacer que tu libro les importe…

Hablan los políticos de economía siempre en términos macro, no micro. Y la gente no hace suyo el discurso porque ni lo entiende, ni le llega. Sabe que un día le afectara al monedero pero no traspasa la frontera de su corazón ni de su entendimiento. Los políticos no hablan con personas de carne y hueso, no saben qué programas ven ni qué libros leen ni cuando dejaron de leerlos…

La primera regla de la comunicación es que emisor y receptor se pongan de acuerdo en el canal, en el lenguaje y en la manera de expresarse. Los que mandan tienen unas agendas que quedan fuera de la realidad de la gente. Unos hablan de alta política y otros hablan de facturas, de paro, de sueños …

Y esto que se ve claramente al hablar de política, se sufre día a día en las presentaciones de grandes empresas , de asociaciones, de convenciones…

Se habla sin tener en cuenta el contexto del otro. Cuando fui a Inditex me sorprendió que la gente que creaba la ropa estaba atenta a las series, los libros de moda, las tendencias en todas las partes del mundo…

 La gente que quiere marcar tendencia empresarial y política no sabe el contexto… y la clave para llegar a tu público es conocerlo. Saber cómo es, dónde vive, cuánto tarda en llegar a casa, qué come, cuántos hijos tiene y cuánto tiempo tiene para escucharte, cuál es su capacidad para entenderte, su momento vital, su miedo y su pasión.

 Siempre, en mis clases, les digo que como aprendí en la tele, si no hay conexión y audiencia no importa lo que digas. Lo importante es conseguir la audiencia, que te atiendan y que te comprendan. Y ese hilo invisible solo envuelve una sala cuando el que habla, está hablando por y para alguien, en sus claves, con sus argumentos, conociendo su situación socioeconómica, pero también la calidad de sus chascarrillos.

Los comentaristas de política intentan hablar para graduados en Harvard que ganan cinco mil al mes, pero esos no están al otro lado de la pantalla. Los CEOs ofrecen charlas de futuro empresarial pero no del futuro de las personas en las empresas…

Escuché una vez, es la economía, imbécil…. Y yo les digo, es el contexto, fíjate en ello, se inteligente.

Les aconsejo: cuando llegues a cualquier lugar , haz una radiografía rápida de todo lo que ves y escuchas, interésate por saber algunos datos, mándalos rápidamente al corazón y a la cabeza, y ellos guiarán tu intervención. Si cuando cuentas caperucita a un niño o a un mayor eres capaz de ofrecer varias versiones, porqué no adaptas tu mensaje al contexto en el que te mueves, hazlo fácil, házselo fácil. 

Al final recordarán tres o cuatro cosas pero sobre todo cómo les has hecho sentir. No llegarás , no venderás, no moverás sino conoces los contextos. Es el contexto, no seas imbécil. @Rocío del Cerro Comunicación.  #comunicacioneficaz, #comunicacionefectiva