Marca: Nueva York. Quiero ir porque lo he visto en el cine

Marca: Nueva York. Quiero ir porque lo he visto en el cine

Varios amigos han estado en Navidades en NYC. Ya saben el invierno y las Navidades en Nueva York son mágicas: la decoración, patinar sobre hielo, pasear por Central Park; mirar de lejos, de perfil y de frente la estatua de la Libertad, impresionarse por la altura de los edificios, la majestuosidad de las calles y los neones XXL… las tiendas, los perritos calientes, los puentes…

Muchos amigos estuvieron y nos volvieron a contar lo que las películas nos habían mostrado… certificaron que el cine contaba la realidad… volvimos a vivir con ellos y en sus fotos las escenas que el séptimo arte nos ha traído una y otra vez a la pantalla grande, a las pantallas del salón y a las de todos los dispositivos móviles.

NYC es la meta de miles de familias en todo el mundo, porque el cine nos la ha retratado tantas veces que forma parte del imaginario colectivo. Gracias a las películas hemos llorado, reído, enamorado, hecho el amor y el ridículo en las calles de Nueva York… junto a sus protagonistas; hemos sentido el frío, disfrutado de sus tiendas, nos hemos montado en sus taxis… se ha convertido en un escenario familiar y hemos pasado muchos minutos de nuestra vida allí…

El cine la ha convertido en la ciudad donde todo el mundo desea ir…  casi todo el mundo… una vez en la vida…

En la temporada 2016-2017 se rodaron allí 56 series de televisión y es el lugar favorito para rodar cualquier historia.

Lo que quizá muchos de ustedes no sepan es que los rodajes en Nueva York tienen ayudas, incentivos fiscales interesantes… Los papeles dicen que EL lobo de Wall Street recibió 30 millones por rodar allí… California se está poniendo seria y está aumentando sus incentivos para que los directores vuelvan a fijarse en su ciudad, cientos de millones de dólares para conseguir que vuelvan.

Barato, si se tiene en cuenta la promoción que hacen las películas de las ciudades en las que se ruedan. Miren, Nueva York está rodada de día y noche, en verano e invierno, al milímetro. Cada película, cada serie, cada programa que se rueda allí es un gran anuncio de la ciudad, es un reclamo de más billetes de avión y más sueños por cumplir, es un recuerdo a las familias de que hay que llegar allí… A sus tiendas, bares, calles…

Hay ciudades como Nueva York, San Francisco, Roma, París… que le deben mucho al cine. Han sido documentales hechos con imaginación y corazón.

Las ciudades con sello de marca son las que uno desea visitar. Por eso cada ciudad del mundo, va escogiendo sus marcas particulares (espiritualidad, riqueza, ostentación, rareza) … y se deja querer por el cine. En la era de la comunicación, lo que no se muestra no existe. Dar ayudas para mostrar lo mejor, es el precio que se paga por tener anuncios de gran metraje en las pantallas de todo el mundo.

Muchas ciudades de nuestro país van interesándose en ello porque comprueban que las ayudas fiscales y de todo tipo (localizaciones, permisos) para rodar, traen trabajo, turismo y más cine. Madrid como plató todavía tiene mucho que contar… pero lo cierto es que las oficinas de rodajes comienzan a moverse, porque todo lo que sea poner en la pantalla la ciudad, se traduce en puestos directos para el cine y promesa de incremento de turismo en miles de visitas… De hecho, los periódicos estrenaban febrero contando que la Comunidad de Madrid destinará 650 mil euros para subvenciones a películas y cortos este año.

Comienzan a darse negocios que consisten en enseñar la ciudad de las películas, de los libros, de las series….  Recorridos por el Madrid de Galdós, o los bares de la Movida madrileña…

Quitamos muchas veces los anuncios, los suprimimos a golpe de mando… pero los seguimos admirando sin darnos cuenta en forma de películas… y los consumimos como sueños a realizar. El cine es ahora un gran anuncio, y las ciudades son platós que se dejan admirar en las pantallas porque saben que eso se convierte en mejores cifras de turismo.

El cine es un gran aliado a la hora de fabricar marcas, lo hemos visto en NYC, pero qué me dicen de Steve Jobs, por ejemplo. Ahora las grandes marcas, comienzan a volver los ojos a la gran pantalla

Luces, cámara y acción… tres principios que toda marca debe cumplir para ser conocida. Antes le bastaba el anuncio de 20 segundos. Estas Navidades lo hemos visto cada vez más: las grandes marcas no hacen anuncios, crean historias y las que pueden, hacen cortos cuidados.

Poco a poco el corto y el documental crean tendencia. No es nuevo. Grandes empresas y sectores han tirado del cine para poner sus productos en primer plano… las marcas lo saben… y están haciendo el camino que les lleva a la pantalla grande…

Y cada vez son más las grandes empresas que quieren hacer más grande su marca rodando buenos cortos y buenos documentales… dar contenido a sus productos.

En Rocío del Cerro Comunicación lo vivimos cada día. Las empresas son cada vez más visuales y necesitan mostrarse más y mejor, para convertirse en marca con opción.  Nuestro cerebro es visual, y si se le da contenido del bueno, lo retiene… lo busca y lo quiere…No es patrocinar historias, es contar la historia… no es vender el producto… es que lo toques, lo sientas y lo vivas en la pantalla…

Un anuncio directo al corazón, como Nueva York, con Woody Allen o Richard Gere. A cualquier hora del día, para desayunar con diamantes o tener algo que recordar…