Los ingenieros y la Comunicación: ¿ Se presentan eficazmente?

Se habla mucho de la ingeniería de la comunicación, de la comunicación digital y de era de la comunicación, pero se habla poco de la comunicación de los ingenieros. Y sin embargo este tema, el de la comunicación y saber venderse figura como uno de los temas que más preocupan en los foros y reuniones de ingenieros. Los españoles saben mucho, el nivel de estudios técnicos es altísimo,  pero saben poco de cómo contarlo y exponerlo. No saben venderse porque no se les enseña.

Has dicho ¿saber venderse? Si. La expresión es rotunda, pero es muy clara.  He dicho saber venderse y no por cuatro euros. La realidad es que en un mundo en el que se trabaja por proyectos puntuales más que por trabajos fijos, y en el que las mejores ofertas exigen no solo conocimientos técnicos sino conocimientos en inteligencia emocional y social, la comunicación comienza a ser una asignatura importante. La comunicación, la marca personal y las habilidades para crear y gestionar equipos han dejado de ser asignaturas de segundo orden, han dejado de ser “marías”. Los estudiantes reivindican que se les dé atención a estos conocimientos y algunas universidades van añadiendo asignaturas destinadas a mejorar sus dotes para conseguir mejores puestos de trabajo, relacionarse mejor. Las empresas quieren ingenieros que sepan ser portavoces, lideres de equipo, vendedores de proyecto, expertos que muestran conocimiento…

La caricatura del ingeniero como sabio solitario y solo, encerrado en un despacho con pizarra gigante, que entregaba soluciones a problemas enrevesados ya no existe. Ahora, los ingenieros demandan mejorar las habilidades para saber presentar sus propuestas, incrementar sus dotes de liderazgo, trabajar en equipo, hacer valer años de esfuerzo.

Dicen los americanos que las empresas te escogen por lo que sabes y desarrollas una carrera profesional o prescinden de ti por tu capacidad para relacionarte.

En esta área, en España tenemos tres retos:

  1. Nuestros ingenieros deberán poder comunicarse bien en castellano teniendo una presencia cuidada en las redes profesionales que son el nuevo “curriculum doing”; cuidando su propia marca personal como forma de dar valor a su trabajo y a las empresas, potenciando su inteligencia emocional y social para labrarse un buen camino, desarrollando una comunicación eficaz. Nuestras habilidades blandas nos hacen fuertes. Estas habilidades blandas son la comunicación, la empatía, la capacidad de autocontrol, de crear equipos… Las empresas ya no solo quieren técnicos, quieren profesionales que tengan y demuestren talante y talento y por tanto incrementen el valor de las propias empresas
  2. Nuestro sistema educativo deberá dejar de ser tan pasivo, basado principalmente en escuchar y memorizar,  para comenzar a hablar , razonar y convencer. Compruebo en mis clases sobre comunicación eficaz que hay jóvenes que han hablado en público cinco minutos en toda su vida estudiantil, cuando expusieron en alto en el bachiller el resumen del libro que habían leído para la asignatura de Literatura. No saben cómo es su voz, ni su capacidad de expresarse, ni qué hacer con las manos, ni cuáles son los aspectos fundamentales de su marca personal, ni qué es la marca personal, ni lo que da de sí la comunicación no verbal… saben jugar al fútbol mejor que hablar… porque le han dedicado horas de práctica a hacer deporte y solo… aquellos pocos minutos del libro de Literatura.
  3. Deberemos apostar por una educación en varios idiomas, aunque tengo para mi que el mundo tendrá metalenguajes más que idiomas. La mayoría de las palabras de marketing y empresa son inglés. Los profesionales de ingeniería probablemente también terminarán hablando inglés en sus trabajos porque el metalenguaje lo habrán impuesto desde el mundo anglosajón. Y los castellano hablantes tenemos la responsabilidad de que nuestro idioma no quede reducido a las charlas familiares.

Como experta y consultora en comunicación estoy ofreciendo estas clases en la EOI, Escuela de Organización Industrial,  para estudiantes, muchos de ellos de ingeniería,  que están en Colegios Mayores. También en la escuela de negocios EUDE B.S. Les está resultando útil y además les encanta, les descubre nuevas formas de conocerse, les abre áreas de creatividad que desconocían, les da más seguridad para expresarse y darse a conocer. Ellos ya saben que las habilidades blandas nos hacen fuertes profesionalmente. Al fin y al cabo, somos como nos hablamos y obtenemos resultados tal y como nos relacionamos. La absurda historia de los nerds encerrados ha dado paso a profesionales que quieren estar, recorrer y comerse el mundo.  Hace dos años comencé a comprobar el interés por estos cursos en colegios e institutos, ahora lo compruebo además con estudiantes universitarios.

Bienvenidos al mundo de la comunicación eficaz, al mundo de la gente visible y las ideas brillantes. Rocío del Cerro Comunicación

Los seniors no estamos locos. Como un Rolling Stone o una crema anti-edad

A la gente le gustan los Rolling, tararea sus canciones y las baila… pero ¿ los contrataría con un currículum de los que llaman ciego para que no se vea la edad ni el rostro o reconocería el talento de los viejos rockeros?  Una marca de cremas anti-edad da marcha atrás y reinicia su relación con una modelo a la que había rechazado por hacerse mayor.

El mundo es un lugar de viejos, en los que manda gente mayor enamorada de la juventud.

Por primera vez, el aumento de la edad de vida y la crisis económica han hecho que en el mercado de trabajo compitan hasta tres generaciones, abuelos, hijos y nietos. La misma crisis ha hecho que sean los pensionistas los que mantengan el núcleo familiar y los jóvenes mejor preparados de la historia los que se quejen de no tener hueco. A la espera de lo que pase cuando los robots entren en masa en el mundo laboral, cada vez son más las voces que intentan poner orden en este guirigay, y destruir barreras entre lo viejo y nuevo. Los jóvenes cada vez van a tener que vivir más con los mayores, y cada vez viviremos más como viejos que como jóvenes.

Séneca en “De la clemencia” avisaba de que si los esclavos de Roma tuvieran una vestimenta que les identificara, -un uniforme- serían conscientes de su número y verían que tenían más fuerza que los llamados hombres libres.

En el caso de las manifestaciones ha comenzado a pasar lo mismo. Los pensionistas, han puesto las cartas sobre la mesa para pedir las reivindicaciones… un AS incontestable, su número. Se han identificado, y con ello han identificado el problema, el asunto, la reivindicación. Han salido a la calle y ellos mismos se han dado cuenta de su fuerza, tienen voto y capacidad para conseguir escaños en uno u otro lado del espectro político. En el caso de las mujeres ha pasado lo mismo, se ha dicho mil veces que éramos la mitad de la población, pero se ha obtenido más peso cuando se ha visibilizado su número en la calle y se ha entendido la indirecta: la posibilidad de que ellas consigan un vuelco político, social… En el caso de la llamada “sentencia de la manada” el gran número de mujeres manifestándose en la calle ha hecho que la sociedad reclame una reforma urgente en la forma de entender y juzgar qué es una violación. Es la calle quien lo reclama.

Es curioso que, en la época de internet, donde cada feliz idea podría tener miles de likes, la red por sí sola no puede… lo que produce la inquietud y la llamada al cambio es el número… la aplastante realidad de la fuerza de un colectivo en la calle, su fuerza traducida en votos.

Lo que he visto en las concentraciones (cuando es estática) o las manifestaciones (cuando se mueven) … son en sí mismas un auténtico discurso ciudadano hacia los políticos.

Es un caso de conciencia grupal más allá de las consignas o las diferencias…y en este caso evidencia que la unión de un gran número de gente crea comunicación de fuerza y visibilidad. La marcha persona -persona impacta más que los cien mil likes en las redes. Ellos han conseguido hacerse un hueco en la agenda y en las programaciones.

Ahora deberíamos tener también más visibilidad y más voz los seniors, los profesionales que tenemos más de 50 años y a los que se nos hace invisibles en la empresa, en la calle, en las películas. Tiene tela que en un país con una población tan envejecida no se quiera hablar de profesionales mayores, ni de segundas y terceras oportunidades, ni de volver a empezar.

Nos cuentan que debemos trabajar hasta los 70 y cuando te faltan 20, es decir un 40% de vida productiva, te mandan a la chatarra. En ofertas de trabajo públicas, como Becas y Lectorados del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación se fija como edad tope para solicitarla los 37 años.  Otros, desde el buenismo, te sugieren la utilidad de los curricula ciegos, para que la edad no sea obstáculo ni las arrugas tiren atrás una impecable hoja de servicios. ¿Estamos locos?

En las redes, en los blogs, en los cursos de universidades y escuelas de negocios, en los municipios…veo que comienza a gestionarse un movimiento que habla de talento maduro, de seniors, de gente mayor que no encuentra trabajo, de emprendedores por obligación… de burbuja de emprendimiento, de abuelos jóvenes que han vuelto a ser padres de familia ante la crisis… de gente que mola y a la que sin embargo se le hace pequeña e invisible.

Confío que este movimiento de los de más de 50 comience a hacerse compacto y a tener número y discurso propio. Un discurso que ponga en valor la experiencia y la sabiduría profesional y emocional, pero también las ganas de seguir aprendiendo y compartir ganas y oficio con generaciones más jóvenes. Pertenezco a un colectivo que quiero que sea visible para poner de manifiesto la incoherencia de pedir más años de trabajo mientras se pone la fecha de caducidad en los 50 años.

Hay que seguir los pasos De la clemencia:   que se nos vea, que se nos escuche, que se nos entienda… y que se nos tenga en cuenta …pura comunicación.

Microsociología de las interacciones, comunicación, comportamiento social y político. Un mundo apasionante.

Comunicación en primavera o cuando el pitch da frutos

Estrena anuncio, para que tu idea llegue más lejos

 

Al paso de la primavera comienzo a dar varios cursos sobre la necesidad de mejorar la comunicación para mejorar la visibilidad de lo que hacemos y llevar nuestro anuncio más lejos.

A ese anuncio en muchos cursos de comunicación se le denomina pitch. Es el discurso con el que intentamos atraer a inversores o proveedores en un networking, a socios en las rondas de inversores, a jefes cuando buscamos trabajo por cuenta ajena, a parejas cuando el objetivo es ligar… Es la base de la comunicación cara a cara, aunque ahora también se ha puesto muy muy de moda la comunicación a través de vídeo. Vídeos de presentación, que son Pitch a través de WhatsApp.

Cuando es muy breve se le denomina Elevator Pitch haciendo alusión al poco tiempo que tendríamos para explicar nuestro proyecto si coincidiéramos en el ascensor con Bill Gates. Lo vimos en la película Armas de mujer, con Melanie Griffith. Como metáfora vale, como realidad, dudo mucho que Bill Gates pudiera tener oídos para todos cuanto estuvieran en el ascensor intentando contar su historia.

Cuando es más largo se le denomina Pitch y debe tener la magia de atraer a inversores o futuros jefes para trabajar a tu lado. En el cine, se nos quedó grabado para siempre el discurso de Will Smith en su entrevista de trabajo. Es un momento único.

A mí me encantan los libros y si solo tuviera que escoger uno para hablar de pitch, hablaría de Power Pitch de Héctor Sepúlveda. Un autor que además tiene vídeos de su paso por el programa Pitch de un canal chileno.

De todo lo oído, de lo que he puesto en práctica, de lo que he visto que más fruto da destacaría los siguientes puntos:

1.      En el pitch como en todo hay que ser natural y saber cuál es el objetivo que queremos conseguir para preparar el discurso.

2.      Hay que tener claro y conciso cuál es el guion, las tres ideas fundamentales que queremos resaltar.

3.      Hay que conocer bien qué necesita y qué no necesita nuestra audiencia para adaptarnos a ella.

4.      Saber qué es lo que hace la competencia y qué es lo que nos diferencia.

5.      Debe responder a las preguntas más obvias y tener respuesta para las críticas

6.      Tiene que ser replicable, es decir que cualquiera pueda contar tu anuncio para conseguirte más seguidores.

7.      Si vas a llamar a la acción tienes que ofrecer algo que valga la pena para animar a invertir en tu historia, comprar tu producto o creer en ti.

8.      El pitch tiene que dejar con ganas de más, sembrar para recoger o para tener una segunda reunión.

9.      Tener todas las redes sociales, web, blogs, documentos que se puedan necesitar o buscar al día.

10.  Practicar, mejorar, practicar

Cuando lo estés redactando te vas a asombrar de

1.      La claridad con la que vas a ver lo que le falta o lo que le sobra a tu negocio

2.      Cuánto te cuesta elegir qué poner o quitar de tu anuncio. Recuerda que los de la tele duran 20” y terminas comprándote un coche, un detergente o un viaje.

3.      Cómo ayuda a ordenar las ideas.

Cuando lo utilices comprobarás

1.      Cuánto celebras tener pensado cómo vender tu negocio, tu idea, tu candidatura ante cualquier situación.

2.      Saber lo que quieres decir rebaja mucho los nervios y aumenta la autoestima.

3.      Tu interlocutor agradece encontrarse a un tipo como tú tan empático, capaz y coherente a la hora de vender su propuesta.

He conocido a empresarios que al dedicarle un tiempo a establecer y limar su comunicación, su claim, su titular, sus ideas fuerza… se han dado cuenta de muchas áreas de mejora dentro de su propio negocio. Y así es como cambiaron la percepción y ya no lo ven como pérdida de tiempo sino como inversión.

Si ya es primavera, adapta tu comunicación a la fase actual de tu negocio, quita hojarasca, y nubes que quiten brillo. Comienza por analizar lo que dices y terminarás analizando como lo muestras en las redes, en la web, en el blog.

Si quieres saber más de todo esto, ya sabes dónde estamos. Para que te vean, para que te oigan, para que te escojan. Rocío de Cerro Comunicación. www.rociodelcerro.net

2018… Ven y cuéntalo

No lo dudes. El mejor propósito empresarial para 2018 es contarlo. Contarlo para buscar clientes, contarlo para encontrar socios, proveedores, talento…brillar para llegar donde quieras llegar.

En Rocío del Cerro Comunicación comenzamos el año con más ganas de escucharte que nunca. Nos ponemos en tu piel, nos acercamos a tus ideas, comprendemos tu negocio y ponemos en marcha todas las herramientas necesarias para te oigan, para que te escuchen, para que te escojan.

Rocío del Cerro Comunicación es un grupo multidisciplinar de gente que llevamos muchos años en esto y qué sabemos orientar y mejorar la visibilidad de tu negocio, mejorar la marca personal, aumentar tus resultados. Somos Rocío del Cerro Comunicación y compañía.

Mira nuestro portfolio, nuestros casos de éxito y nuestro compromiso por hacer de cada cliente y de cada historia un trabajo único.

A tu lado, junto a tu empresa…  en trabajos para  incrementar tu  visibilidad, formación para comunicar eficazmente y llegar a miles de personas, o para hacer que en tu RSC, las buenas noticias sean noticias que interesan  a millones de personas. No es magia, es trabajo…

Conoce el mundo de Rocío del Cerro Comunicación. Ven y cuéntalo

Regálate ese diamante llamado tú

Hablaba el otro día con @Evaluque sobre la necesidad que tienen sobre todo los emprendedores de ir cambiando y adaptando su marca personal al cambio de actividad y de entorno. Si eres emprendedor sabes muy bien de lo que te hablo; si trabajas en una empresa, también. La evolución de la marca le afecta a unos y otros, a los profesionales independientes y a los que trabajan por cuenta ajena pero ven cómo su papel dentro de las empresas cambia, cómo las marcas corporativas también cambian.

Muchos de nosotros hemos comenzado una nueva vida hace unos cinco o seis años. Salimos de la cueva de un trabajo fijo y de la zona de confort agarrándonos a unos conocimientos, pensando en los clientes que veíamos más cercanos… tal y como era el mundo hace cinco o seis años.

Lo que sucede es que nosotros, los de entonces, dijo el poeta, ya no somos los mismos. Pero dejamos nuestra marca exactamente igual en LinkedIn y variamos poco la forma de presentarnos a un cliente, o de mostrar nuestro trabajo en la web.

Tenemos la idea de que cuando uno empieza a trabajar y comienza a arrancar, lo de la marca queda ya para el siguiente que decide emprender.

Te digo que no. Estamos en diciembre. Buen mes para analizar, sopesar y tirar de reciclaje o tirar, así como suena, tu marca, y reorientarla de nuevo.

Mírate en LinkedIn, mira tu foto, tu presentación… piensa a qué cliente querías llegar y a cuál llega ahora, cuál era la base de tu negocio y cuál es ahora… Piensa en lo que pones y destacas… y ahora cae en la cuenta de lo que falta: las áreas nuevas en las que estás trabajando, los casos de éxito que ya tienes, las recomendaciones…  Reconoce que cuando empezaste pensabas que el negocio era de otra manera, lo que al cliente le interesaba era otra cosa, lo que tu podías ofrecer era mucho menos que ahora. Tomate un café contigo mismo, háblalo, discútelo, y comienza a quitarte la caspa.

Mira tus tarjetas… piensa si ya tienen algo que ver contigo… si el teléfono es de lo que más tachas porque ya no es el mismo… si la dirección ha cambiado…

Ahora mira tu página web y cuéntame si la has renovado, si ha ido evolucionando contigo o si se ha convertido en una mala imagen de marca de lo que haces ahora.

Créeme, tienes que mirar todo lo que compone la parte visible de tu marca personal y ver si es coherente y realista con tu actividad, con tu misión, con tu valor… con tu marca. Los estudios aseguran que los emprendedores arrancan al principio con más voluntad que pericia, y es la realidad la que les va colocando en su sitio. Menos mal que existe esa realidad, y que el negocio se reorienta en los primeros años de vida, porque muchos no sabían cuando empezaron a dónde iban, ni con qué socios iban. Experimentan muchos cambios en los primeros años, incorporan muchos conocimientos, varían diversos aspectos de su negocio para adaptarse a la realidad.

Ellos cambian, pero no reorientan su marca, no la hacen evolucionar. Eso, piensan, lo hicieron al emprender. Pusieron mucho énfasis en la web, las redes, las tarjetas… pero cuando pasan los años, ya no se piensa más en ello. Los contenidos son los mismos, las webs antiguas, las fotos irreconocibles.

Sonríes porque sabes que hace siglos que no miras ni la página ni las redes con espíritu crítico o con espíritu innovador… porque tienes la misma marca de cuando comenzaste. No vale, quítate la caspa. Empéñate en dar la mejor versión de ti. Fíjate en los detergentes, en los coches… siempre ponen “nuevo”.

Recíclate en tus redes, en tu identidad digital … para que también ellas evolucionen contigo… Nadie te pide estar en ellas, pero si has decidido hacerlo, intenta que tu escaparate no esté antiguo ni lleno de telarañas. Recíclate o te molestará saber que para los demás te has quedado detenido en el tiempo, en el momento en el que empezaste tu nuevo camino… serás casi una foto en sepia.

 Dos veces al año por lo menos date una vuelta por tus perfiles, por tu web, por tus tarjetas…

Cuando doy cursos de turismo les digo que me sorprendo a veces con web antiguas que muestran fotos de los hoteles antes de hacer la reforma…

Cuando veo algunas marcas personales echo de menos algunas cosas… por ejemplo casos de éxito que sé que ya tienen, o conocimientos y habilidades que han adquirido.

Dale una vuelta y déjate asesorar por expertos. Déjanos mejorar tu página web, mejorar tus redes, ayudarte a ser más visible y con una marca personal más eficaz.

Dedícate a ti esta Navidad, púlete, saca brillo a ese diamante llamado tú … que el 2018 te acompañe con una marca en la que brilles.