Comunicación en primavera o cuando el pitch da frutos

Estrena anuncio, para que tu idea llegue más lejos

 

Al paso de la primavera comienzo a dar varios cursos sobre la necesidad de mejorar la comunicación para mejorar la visibilidad de lo que hacemos y llevar nuestro anuncio más lejos.

A ese anuncio en muchos cursos de comunicación se le denomina pitch. Es el discurso con el que intentamos atraer a inversores o proveedores en un networking, a socios en las rondas de inversores, a jefes cuando buscamos trabajo por cuenta ajena, a parejas cuando el objetivo es ligar… Es la base de la comunicación cara a cara, aunque ahora también se ha puesto muy muy de moda la comunicación a través de vídeo. Vídeos de presentación, que son Pitch a través de WhatsApp.

Cuando es muy breve se le denomina Elevator Pitch haciendo alusión al poco tiempo que tendríamos para explicar nuestro proyecto si coincidiéramos en el ascensor con Bill Gates. Lo vimos en la película Armas de mujer, con Melanie Griffith. Como metáfora vale, como realidad, dudo mucho que Bill Gates pudiera tener oídos para todos cuanto estuvieran en el ascensor intentando contar su historia.

Cuando es más largo se le denomina Pitch y debe tener la magia de atraer a inversores o futuros jefes para trabajar a tu lado. En el cine, se nos quedó grabado para siempre el discurso de Will Smith en su entrevista de trabajo. Es un momento único.

A mí me encantan los libros y si solo tuviera que escoger uno para hablar de pitch, hablaría de Power Pitch de Héctor Sepúlveda. Un autor que además tiene vídeos de su paso por el programa Pitch de un canal chileno.

De todo lo oído, de lo que he puesto en práctica, de lo que he visto que más fruto da destacaría los siguientes puntos:

1.      En el pitch como en todo hay que ser natural y saber cuál es el objetivo que queremos conseguir para preparar el discurso.

2.      Hay que tener claro y conciso cuál es el guion, las tres ideas fundamentales que queremos resaltar.

3.      Hay que conocer bien qué necesita y qué no necesita nuestra audiencia para adaptarnos a ella.

4.      Saber qué es lo que hace la competencia y qué es lo que nos diferencia.

5.      Debe responder a las preguntas más obvias y tener respuesta para las críticas

6.      Tiene que ser replicable, es decir que cualquiera pueda contar tu anuncio para conseguirte más seguidores.

7.      Si vas a llamar a la acción tienes que ofrecer algo que valga la pena para animar a invertir en tu historia, comprar tu producto o creer en ti.

8.      El pitch tiene que dejar con ganas de más, sembrar para recoger o para tener una segunda reunión.

9.      Tener todas las redes sociales, web, blogs, documentos que se puedan necesitar o buscar al día.

10.  Practicar, mejorar, practicar

Cuando lo estés redactando te vas a asombrar de

1.      La claridad con la que vas a ver lo que le falta o lo que le sobra a tu negocio

2.      Cuánto te cuesta elegir qué poner o quitar de tu anuncio. Recuerda que los de la tele duran 20” y terminas comprándote un coche, un detergente o un viaje.

3.      Cómo ayuda a ordenar las ideas.

Cuando lo utilices comprobarás

1.      Cuánto celebras tener pensado cómo vender tu negocio, tu idea, tu candidatura ante cualquier situación.

2.      Saber lo que quieres decir rebaja mucho los nervios y aumenta la autoestima.

3.      Tu interlocutor agradece encontrarse a un tipo como tú tan empático, capaz y coherente a la hora de vender su propuesta.

He conocido a empresarios que al dedicarle un tiempo a establecer y limar su comunicación, su claim, su titular, sus ideas fuerza… se han dado cuenta de muchas áreas de mejora dentro de su propio negocio. Y así es como cambiaron la percepción y ya no lo ven como pérdida de tiempo sino como inversión.

Si ya es primavera, adapta tu comunicación a la fase actual de tu negocio, quita hojarasca, y nubes que quiten brillo. Comienza por analizar lo que dices y terminarás analizando como lo muestras en las redes, en la web, en el blog.

Si quieres saber más de todo esto, ya sabes dónde estamos. Para que te vean, para que te oigan, para que te escojan. Rocío de Cerro Comunicación. www.rociodelcerro.net

Comunicación interna (II): Comunicación verbal

La neurociencia, y antes muchos pensadores y escritores de bestsellers, muchos de ellos vienen defendiendo la importancia del lenguaje interno como generador del pensamiento, (Vygotsky, Robbins, Piaget y otros muchos, muchísimos). Tal como te hablas, tal como te construyes.

Las religiones tampoco han sido ajenas a ello, en la cristiana se dice que en el principio fue el verbo, y los budistas señalan que el pensamiento hecho de palabras finalmente conduce a la acción. Te pones zancadillas y te caes.

Goleman en sus libros sobre inteligencia emocional y social, pone énfasis especial en la utilización del lenguaje interno, como esto te convierte en un líder o te conduce al fracaso.

Tu comunicación interna te hace fijarte en una parte u otra de la realidad, poner foco en una u otra circunstancia. Si siempre te rodea el lado oscuro, te quedarás en la sombra.

Tenemos de 50 mil a 60 mil pensamientos al día, muy cansinos porque casi siempre son los mismos, y además automáticos, generados por un cerebro pesimista, que tiene como función sobrevivir no hacerte feliz. El resultado es que tenemos un lenguaje interno que siempre nos conduce a los mismos problemas, con las mismas palabras, al mismo callejón sin soluciones.

Pues bien, ahora sabemos que, si cambias tus palabras, cambias tu lenguaje, cambias tus pensamientos…. Y si estos cambian, cambias la acción. Una persona triste, es una persona triste por dentro, que deja ver que lo está en el exterior.

Si eres tóxico contigo mismo, se verá, y si eres nutritivo también. Además, la forma de ser no solo se trasluce, sino que ese tipo de lenguaje gris, boicoteador se lleva a la comunicación dialógica, a tu comunicación con los demás. Que eres un triste, serás un triste.

Observa cómo te hablas, qué palabras te utilizas, cuántas veces al día te criticas. Porque el criticón se hace día a día, se hace en el interior y luego sale a mostrar su resultado.

El caso es que en la vida personal y en la vida laboral, nadie quiere estar con una persona así. Y si lo piensas bien, cambiar la crítica por la relatividad, las palabras oscuras por las alegres, y los tacos por la gratitud puede que te lleve a un mejor camino. El de los tristes, lo conocemos, no lo quiere nadie.

Puedes comenzar a cambiar tu mundo, con las palabras. Puede parecerte una chorrada, pero desde Rocío del Cerro Comunicación te animamos a que lo intentes.  Deja de utilizar palabras ofensivas contigo, de ponerte siempre en lo peor, y las cosas, parecerá que mejoran.

Comunicación interna (I)

A menudo nos preocupamos mucho, de lo que decimos de boca para afuera, sin darnos cuenta de que esto es el resultado de la comunicación interna, de la forma de hablarnos a nosotros mismos, y de la forma de estructurar internamente el mensaje.

Interno, interno… porque hemos escuchado muchas veces que quien domina su cabeza, sus nervios, su talante es quien triunfa, pero pocas veces nos hemos detenido a pensar en nuestro interior.

En mis cursos sobre oratoria y telegenia, siempre comienzo recordando que para hablar bien en público hay que pensar bien en privado, y que por tanto es muy importante saber ´qué queremos decir, organizarlo en nuestro interior, y establecer también, el cómo.

Vayamos por partes. En la comunicación interna como en la externa lo más importante es lo que se quiere decir, poner foco en lo que se quiere explicar, conocerlo bien, saber resumirlo, ordenarlo, tener en cuenta a quien me va a escuchar y contarlo.

Pues bien, la parte más importante es que quien te escucha eres tú mismo, y cuando nos hablamos muchas veces no nos damos cuenta de lo mal que hablamos, de lo que nos maltratamos, de la confusión que alentamos cuando nos aturullamos y de las repercusiones que esto tiene para tu futuro. No pensamos con claridad, porque no nos hablamos con claridad. El estrés está directamente ligado con la forma de hablarnos a nosotros mismos.

Si te estas tratando todo el rato de incapaz, de tonto, de inseguro, eso será lo que transmitas a los demás. Si no sabes ordenar tu pensamiento, esa mente mono, que salta de un lugar a otro, también se verá en tu incapacidad para gestionar el tiempo, para terminar tareas, para hablar con seguridad a los clientes. Muchas veces aprecio a personas muy válidas boicoteadas por ellas mismas, chantajeadas, temerosas de quedar mal consigo mismas… como si el ego no les dejara en paz, como si una vocecita interna estuviera todo el rato martilleando.

¿Cómo te hablas, que caras te pones, qué gestos? Efectivamente pensamos a través de signos lingüísticos, de signos, de gestos y todo ello hay que tenerlo en cuenta. En la comunicación interna como en la externa, también hay una suerte de división entre la comunicación verbal y la no verbal. Si quieres saber más ponte en contacto con nosotros, Rocío del Cerro comunicación.

10 propósitos para comunicar mejor

Enero es el mes de los propósitos, igual que septiembre. Ahora es el momento de comprar los fascículos, apuntarse al curso de inglés y al gimnasio para adelgazar.

Desde Rocío del Cerro Comunicación os proponemos diez propósitos para comunicar mejor:

  1. Leer todos los días, incrementa el vocabulario, enseña mucho, da ideas, puntos de vista nuevos…
  2. Piense bien en privado para hablar bien en público.
  3. Hablar solo en el coche, en la ducha, mientras camina: le enseñará a conocer su voz, a ver cuántas veces repite la misma palabra, a ordenar lo que quiere decir.
  4. Escuche para aprender, no para responder rápido. Practique la escucha activa. Antes de hablar fíjese en la persona que tiene enfrente, cómo es, qué le interesa, cuál es el objeto de la conversación.
  5. Cuide las palabras con las que se habla usted mismo. No se maltrate, las cosas no fueron horribles, se pueden mejorar; no es un imbécil, es despistado.
  6. Los gestos le delatan, cuide las formas, las muecas, la mirada… son el 70% del lenguaje, y hablan mucho de usted.
  7. Sea simpático, como actitud, luego se convertirá en virtud.
  8. Ponga el foco en lo que quiere decir, tenga preparada su carta de presentación, saber lo que quiere transmitir reducirá sus nervios.
  9. Respete el lenguaje, su dicción… no lo maltrate ni a la hora de hablar ni a la hora de escribir. Pronuncie bien, con claridad, haga fácil la comunicación.
  10. Recuerde que a comunicar se aprende comunicando. Practique.

Octubre: ¿Por qué no te animas a aprender comunicación conmigo?

“Como decíamos ayer”… que han dicho tantos ilustres para hacer referencia a un tiempo entre paréntesis. Como decíamos hace casi un año, la comunicación es parte fundamental de mi vida. He estado un año, alejada del blog, poniendo negro sobre blanco el proyecto de mi Tesis doctoral. Meses donde he centrado el estudio y la investigación en una Tesis que habla sobre la política e Internet, y de la que he aprendido tanto. Ahora feliz, vuelvo a mi blog, a compartir con vosotros mi experiencia, y todo lo nuevo que he asimilado en este periodo. Prepararse y enseñar forman parte del mismo capítulo, el reciclaje continuo.

Ahora estoy lanzando cursos de fin de semana, cursos de 12 horas para aprender a hablar en público, para tener una comunicación más eficaz, para tener herramientas con las que ser más brillante, vender mejor tus ideas y no tener que morir de nervios en el intento. ¡¡¡ Luces, cámara, comunicación !!!

Me doy cuenta de que no solo los políticos que buscan el liderazgo, sino los empresarios y los emprendedores que buscan el éxito en los negocios deben centrarse en mejorar su comunicación. Si no sabes explicar tu negocio, no existe. Si tu postura contradice tu mensaje, no ofreces confianza, si no eres capaz de estructuras tu mensaje, te pierdes.

Y para aprender, ya sabes, lo mejor es practicar y ver cuáles son los puntos de mejora. Por eso, en nuestros cursos, en Rocío del Cerro Comunicación, ofrecemos poca teoría y mucha práctica, delante de la cámara, grabando tu voz, analizando tus posturas… analizando los puntos de mejora, y afianzando lo que enseñamos.

Solo practicando, viendo, analizando, mejorando… te convertirás en un líder en comunicación, sin que hablar en público signifique que te suden las manos y se caigan los papeles, sin quedarte en blanco, sin dejar en el tintero las ideas que querían comentar.

No es magia, es trabajo, pero cuando uno aprende el resultado se le parece.