2019: Atrévete con los cuentos

Somos puro cuento. Estamos más llenos de datos que de polvorones, tenemos la cabeza infoxicada de números… pero siempre tenemos hueco para conocer historias. Las historias nos encantan y nos crean recuerdo, nos ayudan a combatir el olvido, y encienden los focos sobre cualquier aspecto de nuestra vida. Cuéntame un cuento … invéntalo y verás cuál es tu capacidad de imaginación, cuál es tu riqueza de vocabulario, cuál es tu  capacidad para mantener las mentes despiertas…

Abandonamos demasiado pronto los cuentos. Pura paradoja. Sociedad de la información y de la comunicación… vivimos de contenidos… vivimos de las palabras… pero… tenemos miedo a hablar en público, no sabemos hablarnos en privado y somos un mar de dudas al presentar propuestas.

¿ Cuántas veces has jugado a ser orador? Muchas menos que a ser médico, pintora, arquitecta o peluquero.  Mucho menos que a jugar al fútbol o montar en bicicleta. Muy pocos niños juegan a ser oradores. Ninguno. Casi ninguno. Los que van para artistas y juegan a hacer representaciones son los que más practican, pierden el miedo a sobrexponerse, aprenden a ordenar ideas y hacerlas interesantes, inventan historias y adelantan sueños, revalidan su valentía cuando consiguen el aplauso de sus padres. Esos niños a los que se les dedica atención y sonrisa cuando comienzan a hacer sus pinitos quizá no lleguen a ser grandes artistas, o ni siquiera quieran serlo, pero tendrán mucho camino ganado para ser grandes oradores. Habrán hecho prácticas, corregido errores…

Te propongo que aprendas del cuento hasta que el tuyo sea tan bueno que puedas vivir de el. Cuéntate historias de un minuto, mini cuentos que hablen de temas que te atañan, que te preocupen, que te ocupen. Hazlo en alto, porque cuando hablas hacia dentro salen todas las palabras, pero no ocurre lo mismo cuando adquieren voz.

Pon cuentos en tu boca y en la de tus hijos… igual que nos preocupamos por hacerles bilingües y que practiquen inglés, o que vayan a deportes, haz lo posible porque practiquen imaginación, vocabulario y rapidez mental para inventar o reformular historias. Muchos niños tímidos han dejado de serlo haciendo teatro, muchos niños con miedos nocturnos han dejado de tenerlos cuando se han hecho dueños de sus propios monstruos y les han puesto nombre…

Hace unos años di clases de comunicación eficaz en muchos institutos y colegios de Madrid y los chicos se quejaron… de que eran pocas clases y les ayudaba mucho a desenvolverse y a estudiar. Querían más pero no haba tiempo en sus apretados temarios. Solo hablan en público para exponer trabajos sobre La Celestina, el día de la Paz o una redacción en inglés. Pero eso no es aprender a hablar en público… eso es hacer una exposición nerviosa y rápida sobre un tema en lo que más les preocupa es no hacer el ridículo y aprobar.  Esa misma trayectoria la compruebo ahora en las escuelas de negocios, gente que no sabe porque no lo ha hecho nunca o casi nunca. Y resulta que cuando se pone, le gusta. Le cuesta pero le gusta. Tienen en el móvil mil videos bailando y riendo, pero no tienen ninguno contando lo que hacen. Nunca se les había ocurrido grabarse contando lo que hacen y hasta les da corte la primera vez.  Luego lo limamos y se convierten en expertos.

No tenemos cultura de contar… contar, simplemente. Tener en cuenta al otro y hacer que nuestro mensaje llegue.

¿ Cuántas veces has pensado en ti como una empresa que hay que saber mostrar y vender? ¿Cuántas veces te has puesto a ordenar las ideas de tu propio anuncio?  ¿ Cuántas veces has pensado si me encontrara con este inversor le diría esta y esta cosa? ¿Cómo te hablas ante situaciones estresantes, cómo te explicas lo que quieres contar antes de explicárselo a los demás?  No lo haces porque te parece una patochada. Pero los grandes líderes si saben contar grandes historias, grandes cuentos… y suben, y venden, y te convencen.

 Afirman que lo de hablar en público es el miedo fundamental  que dicen sufrir los mortales. Tengo para mi que lo mismo el resultado está un poco trucado, es un miedo que da menos miedo reconocer para una encuesta ante un desconocido, pero es verdad que hablar en público da miedo porque sencillamente no sabemos.

Practica historias… pon en marcha tu imaginación, cuenta lo que haces, construye tu anuncio… Es una actividad que no necesita ni un tiempo ni un espacio, puedes realizarla mientras andas, conduces, te duchas…

Échale cuento… échate cuento. Cuando la gente viene a interesarse para recibir  cursos para aprender a hablar en público o ante los medios de comunicación se quedan sorprendidos: quince días antes de comenzar les digo… Cuéntate un cuento en voz alta para comenzar a practicar, y cuando terminan los cursos conmigo les recuerdo, hay que practicar, bienvenidos al mundo de las historias…

2019, atrévete a soñar y a poner los sueños en palabras… aprenderás a hablar en público y comprobarás que mucho de lo que sucede tiene su inicio en la historia que imaginaste.  Se hace realidad.

Ven a Rocío del Cerro Comunicacion, donde la experiencia hace magia.

RSC y comunicación, pedaleando en Activa2 de TVE con la GAES Pilgrim Race

No paran las empresas en agosto, andan planeando estrategias de venta y comunicación todo el rato. Y ahora hay dos formas de comunicación externa que están dando fuerte: redes y reportajes basados en la RSC de la propia empresa, la Responsabilidad Social Corporativa, el compromiso de las empresas con la sociedad.

Empresas sostenibles, empresas conciliadoras, empresas concienciadas, empresas sociales, empresas deportistas… empresas que ganan cuando colaboran en hacer un mundo más sano.

No se trata solo de vender/tener buen producto, se trata de ser buenos… y la RSC es lo que da carta de bondad o maldad para las empresas. El cliente quiere comprar un producto que le llene, quiere comprar diseño, utilidad… pero también quiere formar parte de la tribu de los buenos. Es la historia de la camiseta, todo el mundo quiere comprar camisetas de calidad y diseño, pero además quiere comprar camisetas baratas, respetuosas con el medio ambiente y respetuosas sobre todo con los derechos humanos y los derechos laborales.

Los trabajadores quieren trabajar en empresas socialmente responsables, donde son respetados y respetan, embajadores de buenas noticias, y profesionales que unen talento a talante.

Pero es que además las buenas noticias empiezan a ser noticia y dan mucho contenido para unas redes y unos reportajes de empresa que necesitan mucha historia para nutrirse.

En estos últimos años como Rocío del Cerro Comunicación he realizado varias campañas de comunicación relativas a RSC que quiere decir responsabilidad social corporativa, no servicio de publicidad gratis.

Es un acrónimo y una idea que está de moda, y que todas las empresas quieren poner en marcha. Sin embargo, la RSC deja de ser verdad cuando de lo que se trata es de hablar de las marcas y no de lo que hacen, cuando se pierden en publicidad gratis para vender y no en poner en valor hábitos saludables.

Una RSC es verdad cuando la gente que la promueve, y que la patrocina está dentro de la propia acción, cuando cuenta una historia y la dota de un significado…

La RSC no es solo postureo para vender más, la RSC no es publicidad engañosa para meter el tema en informativos y ahorrarse el paso por el departamento de marketing, la RSC no es hacer acciones donde una empresa no se siente concernida.

RSC es una acción que coincide con los valores de la empresa, que es coherente con las políticas de recursos humanos, que tiene que ver con el personal que la realiza, que llama la atención de los medios de comunicación por lo que hace, que pone en valor hábitos saludables…

Cada vez más, la comunicación exige coherencia porque cada vez más todo está y queda a la vista. Una buena campaña de RSC ayuda al objetivo y ayuda a la empresa, pero una pifia de RSC, un postureo cutre es vender humo mientras te fumas un cartón de tabaco.

Abogo porque las empresas comprendan lo que supone dentro y fuera de la empresa la Responsabilidad Social Corporativa, devolverle a los trabajadores y a la sociedad parte de sus beneficios haciendo buenas obras. Las buenas fotos vienen después, pero nunca antes.

En la @PilgrimRace, lo he visto. Es un evento ciclista de camino a Santiago que reúne a deportistas amateur, profesionales y también de carácter social. Un camino, siete días y mil historias de superación, de visibilidad… y en ellas no había solo logos, había personas.

Es el segundo año que he estado con ellos. He coordinado su prensa y he vivido de cerca la realidad de empresas que no ponen solo el nombre en los arcos de meta sino que participan a través de sus directivos de primer orden para liderar causas sociales. Impresionante por la veracidad y el compromiso. Y no lo cuento yo, lo cuenta así María Rodríguez en @TVEActiva2. Pincha aquí para ver el reportaje:  http://www.rtve.es/m/alacarta/videos/activa2/activa2-21-07-18/4670525/?media=tve

Los seniors no estamos locos. Como un Rolling Stone o una crema anti-edad

A la gente le gustan los Rolling, tararea sus canciones y las baila… pero ¿ los contrataría con un currículum de los que llaman ciego para que no se vea la edad ni el rostro o reconocería el talento de los viejos rockeros?  Una marca de cremas anti-edad da marcha atrás y reinicia su relación con una modelo a la que había rechazado por hacerse mayor.

El mundo es un lugar de viejos, en los que manda gente mayor enamorada de la juventud.

Por primera vez, el aumento de la edad de vida y la crisis económica han hecho que en el mercado de trabajo compitan hasta tres generaciones, abuelos, hijos y nietos. La misma crisis ha hecho que sean los pensionistas los que mantengan el núcleo familiar y los jóvenes mejor preparados de la historia los que se quejen de no tener hueco. A la espera de lo que pase cuando los robots entren en masa en el mundo laboral, cada vez son más las voces que intentan poner orden en este guirigay, y destruir barreras entre lo viejo y nuevo. Los jóvenes cada vez van a tener que vivir más con los mayores, y cada vez viviremos más como viejos que como jóvenes.

Séneca en “De la clemencia” avisaba de que si los esclavos de Roma tuvieran una vestimenta que les identificara, -un uniforme- serían conscientes de su número y verían que tenían más fuerza que los llamados hombres libres.

En el caso de las manifestaciones ha comenzado a pasar lo mismo. Los pensionistas, han puesto las cartas sobre la mesa para pedir las reivindicaciones… un AS incontestable, su número. Se han identificado, y con ello han identificado el problema, el asunto, la reivindicación. Han salido a la calle y ellos mismos se han dado cuenta de su fuerza, tienen voto y capacidad para conseguir escaños en uno u otro lado del espectro político. En el caso de las mujeres ha pasado lo mismo, se ha dicho mil veces que éramos la mitad de la población, pero se ha obtenido más peso cuando se ha visibilizado su número en la calle y se ha entendido la indirecta: la posibilidad de que ellas consigan un vuelco político, social… En el caso de la llamada “sentencia de la manada” el gran número de mujeres manifestándose en la calle ha hecho que la sociedad reclame una reforma urgente en la forma de entender y juzgar qué es una violación. Es la calle quien lo reclama.

Es curioso que, en la época de internet, donde cada feliz idea podría tener miles de likes, la red por sí sola no puede… lo que produce la inquietud y la llamada al cambio es el número… la aplastante realidad de la fuerza de un colectivo en la calle, su fuerza traducida en votos.

Lo que he visto en las concentraciones (cuando es estática) o las manifestaciones (cuando se mueven) … son en sí mismas un auténtico discurso ciudadano hacia los políticos.

Es un caso de conciencia grupal más allá de las consignas o las diferencias…y en este caso evidencia que la unión de un gran número de gente crea comunicación de fuerza y visibilidad. La marcha persona -persona impacta más que los cien mil likes en las redes. Ellos han conseguido hacerse un hueco en la agenda y en las programaciones.

Ahora deberíamos tener también más visibilidad y más voz los seniors, los profesionales que tenemos más de 50 años y a los que se nos hace invisibles en la empresa, en la calle, en las películas. Tiene tela que en un país con una población tan envejecida no se quiera hablar de profesionales mayores, ni de segundas y terceras oportunidades, ni de volver a empezar.

Nos cuentan que debemos trabajar hasta los 70 y cuando te faltan 20, es decir un 40% de vida productiva, te mandan a la chatarra. En ofertas de trabajo públicas, como Becas y Lectorados del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación se fija como edad tope para solicitarla los 37 años.  Otros, desde el buenismo, te sugieren la utilidad de los curricula ciegos, para que la edad no sea obstáculo ni las arrugas tiren atrás una impecable hoja de servicios. ¿Estamos locos?

En las redes, en los blogs, en los cursos de universidades y escuelas de negocios, en los municipios…veo que comienza a gestionarse un movimiento que habla de talento maduro, de seniors, de gente mayor que no encuentra trabajo, de emprendedores por obligación… de burbuja de emprendimiento, de abuelos jóvenes que han vuelto a ser padres de familia ante la crisis… de gente que mola y a la que sin embargo se le hace pequeña e invisible.

Confío que este movimiento de los de más de 50 comience a hacerse compacto y a tener número y discurso propio. Un discurso que ponga en valor la experiencia y la sabiduría profesional y emocional, pero también las ganas de seguir aprendiendo y compartir ganas y oficio con generaciones más jóvenes. Pertenezco a un colectivo que quiero que sea visible para poner de manifiesto la incoherencia de pedir más años de trabajo mientras se pone la fecha de caducidad en los 50 años.

Hay que seguir los pasos De la clemencia:   que se nos vea, que se nos escuche, que se nos entienda… y que se nos tenga en cuenta …pura comunicación.

Microsociología de las interacciones, comunicación, comportamiento social y político. Un mundo apasionante.

Embajadores de marca… de trabajadores a fans de la empresa

Hace unos años, pocos, recuerdo que entré en un despacho y me dijeron… “no te pago por pensar, te pago por hacer lo que yo digo…” Quizá me dejaría llevar por el ego si dijera que mi idea era fantástica, pero era fan, era una idea destinada a hacer mejor algo, según mi saber y entender…

Quizá las empresas y los empresarios no tienen tiempo para atender todas las ideas que se les ocurre a los trabajadores, o quizá si… si piensan que el trabajo colaborativo suele dar grandes frutos.

Piense un momento, si cuatro ojos ven más que dos, cuánto más verán los de un grupo de trabajadores. Vuelva a pensar, si usted hace publicidad en redes, cuánto mejoraría la viralidad de sus mensajes y su marca corporativa si sus trabajadores también estuvieran interesados en clickear lo que su social media pone…

Hagamos un intento más, imagine que las cosas no van bien, quizá sería de agradecer que los propios trabajadores se implicaran en aumentar las ventas de la empresa, hablando bien de ella, hablando de los productos….

Hay trabajadores que van de ocho a tres y otros que van de nueve a nueve … y a pesar de vivir de…, en…, entre…, para…, por…, según…, su empresa, con horarios muy claros o con horarios de esos que se dicen “de siempre a siempre” son currantes de una empresa a la que no quieren.

Nadie obliga a querer a su empresa, nadie y menos en un mundo como el actual plagado de ERES, despidos en viernes o contratos de días y horas. Nadie obliga, pero lo que si es cierto es que las empresas que consiguen crear fans, trabajan mejor, tienen mayores beneficios, mayor visibilidad, una marca corporativa más consolidada y unas marcas personales, las de sus trabajadores, más capaces de brillar con luz propia y de revertir mayores ganancias, relaciones y creatividad a la propia empresa.

El concepto de trabajador como embajador de marca es cada vez más importante, toda vez que el siglo XXI es el de la sociedad de la información, la sociedad en red y los trabajadores tienen también sus propias redes sociales. Si hace unos años las relaciones con la empresa se dilucidaban sobre todo en las grandes asambleas de trabajadores, hoy las voces de los trabajadores se ven en Internet.

Un buen embajador de marca es aquel que está contento de trabajar en la empresa y lo dice, es aquel que coincide con la misión y los valores de la empresa para la que trabaja y lo muestra, es aquel que se siente a gusto y lo resalta, es la empresa que sabe respetar y sacar brillo al talento de sus trabajadores y lo destaca.

Recuerde que un embajador es un representante de un país en otro, un embajador de marca es un portavoz de su empresa en el exterior. Y puede ejercer su embajada de muchas maneras, en las redes, en las conversaciones con los amigos o como portavoz de su empresa en certámenes o en los medios de comunicación. Pero además los embajadores contaban en sus países lo que veían en el extranjero, eran grandes networkers y sabían establecer alianzas para que los intereses de sus países de origen fueran respetados. Como embajadores de marca, los grandes profesionales pueden ponerle en contacto con perfiles de vanguardia, perfiles únicos, empresas con las que establecer alianzas.

Últimamente  también  están  destacando con fuerza la personalidad y la fuerza de los embajadores de marca en las iniciativas de responsabilidad social corporativa. Desde Rocío del Cerro Comunicación trabajo con grandes empresas en iniciativas sociales destinadas a mostrar sus valores.

Bien, pues cuando son los trabajadores mismos los que hablan de su empresa, la credibilidad y la presencia de éstas en los medios crece. Ilunion Hotels tiene por ejemplo muchos embajadores de marca, trabajadores que participan en diversos eventos deportivos como #somosheroes y que hacen que la sociedad vea reflejado en ellos los valores que propugna la propia empresa: el éxito de las capacidades diferentes, la fuerza del trabajo en equipo… Bien pues cada trabajador que ha participado es un embajador de la marca Ilunion Hotels.  Míralo, en el vídeo donde se recoge la aventura de los trabajadores de Ilunion Hotels haciendo el camino de Santiago en bicicleta. Llevan el logo, hablan de su empresa, unen los valores de la misma a los valores del deporte, presentan una imagen positiva, alegre, llena de vida. https://youtu.be/FMT8i649W2A

Convertir a los trabajadores de su empresa en embajadores de marca, habla de inteligencia, de respeto y de ganas de sumar fuerzas. El liderazgo desde la cúspide, caracterizado por el ordeno y mando… ya no tiene cabida. El mundo de la empresa necesita un liderazgo más transversal, con multitud de portavoces haciendo más grande el mensaje y más viral la presencia. Ya no hay una tele hay muchas y hay muchos canales multimedia, influencers, blogs… De hecho, hay empresas que están comenzando a dar clases y argumentarios a sus trabajadores para que puedan hablar de determinados aspectos de la empresa. Los hay que simplemente alientan a los suyos a hacer piña entorno a la empresa. Por fin existe el convencimiento de que el fin de la empresa es vender, sí; pero también retener el talento… y eso lo hace mejor un trabajador que piensa, que otro al que se le paga por no pensar.  

“No te pago por pensar”, esta frase no solo era una bofetada de mala educación, sino que eran ganas de tirar por la borda puntos de vista que podrían tenerse en cuenta…, incluso para desecharlos.

Ahora que el mundo de la empresa ha cambiado tanto, que a veces no hay lugares físicos de trabajo, ni compromiso para toda la vida, sino solo proyectos; los curritos son también embajadores de los productos, de la forma de trabajar de la empresa, de lo que hay dentro de ella. Ahora que la publicidad de las teles puede eludirse a golpe de mando, tener un embajador de marca, es importante. Lo mire por donde lo mire.

“Te reviento la vida”, no es una frase dulce precisamente

Para quien pensó que los 14 o 15 eran años de besos empalagosos, enamorarse por primera vez y dejar la mente en blanco durante las horas de estudio, tengo que decirles que los 14 o 15 de años de ahora me parecen una burrada.

De paseo por las redes, con los oídos abiertos en el autobús, poniendo atención a las charlas de la calle… lo que veo en los más jóvenes entre los jóvenes, entre los que hasta ayer nos parecían niños y hoy llamamos adolescentes es una forma de comunicarse tan bruta, tan llena de insultos, que da que pensar.

Hace unos meses me empapé de mucha teoría y práctica sobre el Bullying cuando tuve la suerte de ser la jefa de prensa de la Aventura C95 Stop Bullying. Allí conocí de primera mano lo que piensan los acosadores y los acosados, lo que dicen los psicólogos, los policías y los guardias civiles que luchan contra el acoso … vi de cerca las iniciativas de administraciones y particulares, los reportajes y campañas de los periódicos, de la tele, de la radio… Pero aquello pasó. La sociedad se quedó con el mensaje, pero ya no hay martilleo acerca de la necesidad de introducir algunos cambios en las actitudes.

Y pienso que el mayor cambio de actitud es la comunicación que tienen. Se “revientan la vida”, se llaman de todo, se insultan y hacen de esa comunicación tan sumamente violenta la expresión de cada día.  Varios jóvenes hablan. Uno de ellos recibe un mensaje de voz “te voy a reventar la vida” y piensa que el colega está un poco molesto por algo. Una niña le dice de forma totalmente natural a su madre, “a mí también me llaman puta y guarra pero no me importa.” Tiene 13 años. La madre abre los ojos. En el trabajo el día de mañana esa niña abrirá la puerta a que la llamen de cualquier manera, porque habrá acostumbrado a su oído y su autoestima a que le digan cualquier cosa. El de la vida reventada, reventará cualquier cosa, porque la violencia extrema entra de lleno en el abanico de sus posibilidades. Y lo curioso es que no lo ven como acoso, lo ven una rallada, o rayada que no sé cómo se escribe. Es decir, no lo ven como una bofetada verbal, lo ven como una pequeña pasada.

Comencé a darme cuenta de la forma en la que se comunican después de haber trabajado con los expertos y haber comenzado a poner más intención en todo lo que tiene que ver con ellos.

Hay municipios que han declarado non gratos temas de reggaetón con letras machistas, porque entienden que dejan a las chicas a la altura de ser consideradas objetos, y que estar escuchando todo el dia ese tipo de letras puede quedar grabado en la consciencia. Bien, pues hay conversaciones que convierten a estos chicos en francotiradores y a otros en felpudos. Han normalizado el insulto, la amenaza y también la forma de hablar repetitiva y sincopada.

Solo se utilizan 10 palabras y varios emoticonos. Eso nos preocupaba. Ahora me preocupa más el contenido de las conversaciones, y más de una vez me tengo que contener en el metro o el autobús para no decir lo que pienso.

Había relatos que decían que en las tribus, el joven se hacía adulto cuando había matado a un tigre. Ahora se hacen adultos cuando disparan insultos unos a otros como forma de mostrar más fuerza.

Yo siempre he defendido el valor sanador de un taco, pero me planteo las repercusiones de una conversación en las redes y en la calle tan marcada por la violencia. Violencia que genera violencia y conversaciones en las redes que harían sonrojar a cualquiera. En las redes de los mayores no leo las burradas que reflejan las redes de los adolescentes. Es verdad que son seres sin filtro, pero quizá deberíamos enseñarles a filtrar lo que decimos, porque las palabras diseñan nuestra realidad, y la suya es la de una batalla campal.

Lo de las fotos en los cuartos de baño, de adolescentes con la boca de piñón, y la taza del baño detrás, lo dejo para otro día… no quiero que me llamen agorera.

¡Hola Septiembre! Diez pasos para comunicar mejor

Después de un mes de vacaciones. Bueno, después de unos días de vacaciones. Vale, después de una escapada de vacaciones y unos meses en los que realmente has tenido más tiempo para pensar, has llegado a la misma conclusión que yo, tienes que echarle más ganas al departamento de comunicación de tu empresa. Un departamento os digo siempre, que puede estar formado por muchas personas o por ti mismo, que puede tener mucho o poco presupuesto, pero que tiene que tener siempre pasión, conocimiento y creatividad.

Bien después de estos días de más o menos paz, ya te has dado cuenta qué es lo que funciona y no funciona en tu empresa. Desde Rocío del Cerro Comunicación voy a repasarlo contigo.

  1.  Si eres emprendedor o empresario, repasa tu imagen corporativa, qué vendes y cómo lo vendes. Cuál es tu valor. Analiza cuáles son tus puntos fuertes e incide en ellos y cuáles son los que más vale la pena olvidar. Si necesitas ayuda, pregunta, compara y si puedes, buscar un asesor.
  2.  La página web, la dejaste tirada en junio porque estabas cansado y porque en verano total…. Vale, pues subsana el error. El verano es la gran fecha para remodelar, rehacer, tirar, poner nueva página web con todos los nuevos proyectos y líneas de negocio que tendrás en el próximo curso escolar. ¡¡¡¡ Hazla ahora, ahora!!! Quita las fotos anticuadas, hazla más eficaz, más fácil, más intuitiva, que se pueda visionar desde el teléfono o la Tablet.
  3.  Vuelve a mirar tu marca personal, si, si, tu marca personal. Qué vendes, cómo lo vendes, cómo lo explicas, cómo te vistes, cómo gesticulas, con qué presentación, con qué tarjetas, en qué te diferencias, vender por valor o por precio…. ¿Sabes por qué las tiendas cambian de escaparate? Claro que lo sabes. Porque si están antiguas, de la temporada pasada, y llenos de porquería, no venden. ¿Tú cómo estás? ¿Estás dejado? Necesitas vídeos, fotos, mensajes contundentes, frases … formación, retos nuevos.
  4.  La comunicación de tu empresa depende de ti. Guarda tiempo para analizarla, para crear, para mantener contacto con la gente, para leer. Este año deja atrás la frase de que como trabajas tanto no puedes quedar con nadie, ni ver la tele, ni leer un libro, ni ir a una exposición ni a un teatro. El mundo se mueve deprisa, no te llenes de caspa, no dejes que tu negocio se quede metido contigo en tu cueva sin ventilación y sin ventanas al exterior. Para explicar, vender, mostrar… hay que saber por dónde se mueve el mundo, qué claves utiliza, qué cosas nuevas puedes aportar. Aprende a ser una esponja para aprender de los que más saben. Muévete por las calles más creativas de la ciudad, fíjate en cómo viste, habla y se mueve la gente que podría ser tu posible cliente. Conócelo.
  5.  Limpia tus redes profesionales de todas las fotos de verano que no son exactamente las fotos que te van a ayudar a proyectarte mejor, vender más, dar a conocer tus ideas. Todos tenemos fotos muy personales y familiares… que no tienen porqué aparecer en nuestras redes profesionales. Pon tus mejores fotos, no cualquier foto. Pon tus comentarios, pero no solo esos sobre la expulsión de no sé quién en un partido de futbol, o de no sé cuántos en una determinada situación que el resto del mundo desconoce.
  6.  Hazte Knowmad. Quizá no tienes tiempo ni dinero para un gran curso, pero si para hacerte una educación a tu medida, de forma gratuita, en internet. Ponte charlas y películas. Mira que hace la competencia. Hazte fan de TED, aprende a hacer mil cosas. Reciclados, no es solo el título de mi libro, es una forma de vida que puedes seguir. Hay veces en que te reciclas o mueres de aburrimiento, de asco, de pena….
  7.  La comunicación es como su nombre indica una unión entre dos partes, una puesta en común. Atrévete a interactuar con tus clientes y socios de una forma diferente a través de las redes. Ponte más en su lugar y adapta tu mensaje, tus ofertas, tus productos y tus ideas a sus necesidades, su forma de hablar, su forma de ser… déjate de anglicismos, latinajos y expresiones que puedan alejarte de un comprador, y utiliza todos ellos para acercarte a un socio o un director de proyectos. Adáptate, como los bichos, para que tu negocio sobreviva. Si hay que enseñar el negocio, foto; si hay que acercarlo, video; si hay que explicarlo, palabra…si hay que indicarlo, mapa.
  8.  Siéntate con tus recuerdos de verano, y piensa que es lo que más y lo que menos te ha gustado. De los viajes, de las experiencias, de los buenos y los malos servicios se aprende mucho. Piensa cómo conociste ese hotel, quién te hablo de tal o cual restaurante, porqué fuiste allí y no aquí… y comenzarás a aprender de comunicación mucho más de lo que crees. La comunicación es un oficio que se aprende, se cuida, se lima y se le saca brillo cada día.
  9.  Mira a ver como hablan de ti tus amigos, para qué te buscan y sabrás mucho más de tu marca personal y de tus habilidades. De lo que dicen los clientes, de lo que dicen tus amigos, tu familia, de lo que hace la competencia vas a aprender mucho, muchísimo. Encontrarás ideas, encontrarás argumentario. Encontrarás los pequeños detalles que te harán diferente. Has oído hablar de los Big Data, los datos que te aportan información esencial para tu negocio. Bien pues trata también los Little Data, los pequeños comentarios…
  10.  Proponte mimar tu comunicación interna y te verás a ti mismo cuidando mucho más de ti. Eres cómo te hablas, de lo que hablas… Toda acción es primero una idea que se explica con palabras. Todo tu futuro es un propósito que se explica con palabras; Tú eres tu ángel y tu demonio y te lo dices con palabras. Mejora tu comunicación interna, trátate mejor y el resto también lo hará.

En comunicación se comienza por un paso, un buen paso y se termina con una buena carrera hacia el éxito.