Para no ahogarte con la comunicación

Ponte cine de verano…

Te pasas el invierno nadando contra corriente, y a veces te falta la respiración para contar las cosas que quieres. Hay gente que literalmente se ahoga cuando tiene que comunicar… y eso no es bueno para ti ni para quien te va a escuchar, comprar la idea, seguir…

Hay muchos emprendedores y empresarios que me dicen que saben mucho de su empresa y quieren darla a conocer, pero no saben como fijar el mensaje, fluir con el, llegar al cliente, hacerse visibles…

Me cuentan que terminan tan cansados que ya no tienen tiempo ni ganas para aprender a comunicar mejor. No son conscientes de que lo que no se cuenta no existe y que lo que no se explica bien no llega al cliente.

Otros me dicen que el invierno está hecho para trabajar pero que en verano tiene que desconectarse. Compro la idea. Desconéctate para estar todo lo fresco que puedas en estos meses tan tórridos, pero sería bueno que te entretuvieras una hora poniéndote “cines de verano” que te den ideas para mejorar la comunicación de tu negocio.

Yo me he buscado una hora de bicicleta elíptica y conferencias todos los días, y la verdad es que me funciona para aprender, para mejorar, para descubrir e incluso para decir que no me gusta nada algo de lo que veo. Pero es mi hora, una hora en la que disfruto haciendo mis cosas, escuchando a gente diferente, poniéndome series, películas, escuchando audiolibros…

Podría decirte que te escucharas todas las charlas TED, utilizando las que están en inglés y subtituladas en español para aprender la pronunciación … y esa sería una gran propuesta, pero voy a hacerte alguna más…

Luis Castellanos y sus palabras que crean mundos: https://www.youtube.com/watch?v=FzSOzxiNtFQ

Elsa Punset y las conversaciones difíciles: https://www.youtube.com/watch?v=cLEt9nIQCGg

Rocío del Cerro, el aprendizaje del error: https://www.youtube.com/watch?v=u8Kd448FNCg

Piérdete por las páginas de audiolibros, déjate sorprender por autores e ideas que te llaman la atención, y que ahora que puedes “perder-invertir-ganar” tiempo, te puedes permitir.

En comunicación como en todo, lo importante es nadar de forma fluida, sin ahogarse, sabiendo que si tienes claro donde ir, y a quien llegar, todo va a ser más fácil. En mis cursos, sobre comunicación y visibilidad noto cuando la gente hace click, y se que a partir de entonces la brazada será más fácil… y que cada vez somos más los que tenemos nuestro cine de verano para aprender, nuestra isla de una hora para ver lo que nos hace disfrutar.

La comunicación de las mujeres en el mundo rural: la teoría de la W frente al despoblamiento

Estuve el otro día con las mujeres rurales, en mi cita anual con FADEMUR y me di cuenta de que son mujeres que salvan con dosis extras de valentía y de verdad la falta de conocimientos en comunicación.

Pensé: ya quisieran los políticos tener esta claridad de pensamiento y esta agilidad verbal para decir las cosas con palabras de calle y llevarlas al mismo cielo.

Cada vez defiendo más el valor de la naturalidad y la verdad frente a cualquier impostura y me doy cuenta que una comunicación para ser eficaz tiene que ser veraz y salir de la entraña.

Analizamos sus negocios, y veíamos como muchos de ellos se basan en la venta de experiencias, en la venta de tradiciones, artesanía, gastronomía y cómo lo importante ahí era tocar el corazón del cliente. No se compra queso de pueblo porque se necesite, se compra queso de pueblo, porque es de pueblo, porque te lleva a la infancia, porque es el mejor… Y entonces les recuerdas el valor de lo qué hacen y porqué lo hacen, y te clavan un anuncio mucho mejor que el del Litoral.

Me di cuenta de que tienen el storytelling que muchos ejecutivos buscan, que saben las técnicas de venta a base de buscar de mercadillo en mercadillo el jornal para comer. En materia de comunicación el mundo rural es más rico en experiencias, tienen mucho storytelling y mucho elevator pitch, saben las palabras clave, pero no tienen tiempo de perderse en discursos llenos de conceptos en inglés

Entonces me dije: no es añadir, es ordenar; no es cargarles con más trabajo, es enseñarles a hacer un uso eficaz de sus redes y concienciarles de que Internet, la venta a través de las páginas web, los vídeos… han llegado para quedarse.

Y así llegó la teoría de la W. La teoría de la w me gusta mucho porque es muy gráfica y muy fácil de recordar.

  • La comunicación verbal se hace en forma de W, se coge la atención del que escucha, y cuando ves que la atención cae, debes atraerla de nuevo hacia ti, porque la atención del cliente es caprichosa, sube y baja.
  • Hay que crear el efecto Wow, se trata de llamar la atención sobre nuestro producto, sobre nuestro establecimiento, sobre la verdad de nuestra marca personal… se trata de mostrar que lo nuestro es tan diferente, tan bueno … que quien nos conozca le de valor y no precio. Si vendes por precio, vendes por oferta y ahí no se puede competir con las grandes superficies.
  • La tercera W, es el poder de la página Web. Una página web clara, visual, amable, que ayude a localizar el negocio, a realizar el contacto, a poder hacer una compra y una reserva, a pagar rápido antes de al cliente se le pasen las ganas de realizarla. Una página puesta al día, donde inserten vídeos, donde se vea la calidad 365 días, 24 horas.
  • La cuarta W, es Wifi, para los establecimientos hoteleros, para los restaurantes, para los museos… es importante tener Wifi. Porque de ello depende que los clientes se conviertan en mensajeros, en portavoces de los negocios. Esa foto de la comida que se envía a la cuñada, esa cama de hotel que se enseña a una amiga… esa artesanía que se deja ver en todas partes… wifi, internet y redes para llegar más rápido y más lejos.

Comencé con la teoría de la W y fuimos dando pasos en la formación. Pero todas las formaciones de Rocío del Cerro Comunicación son prácticas.  Ellas hablan, y yo aprendo.

Y de ellas me quedé con algunas frases:  si no se cuida el mundo rural terminarán siendo parques temáticos desiertos. Y en este mes de la mujer se insistió: o hay mujeres con los mismos derechos y oportunidades en el campo y en las ciudades, o el despoblamiento de los pueblos será cada vez más galopante. No quieren ser heroínas sino felices… y no se lo ha dicho ningún manual, se lo ha dicho la vida.

¿Y sabéis qué? Que me encanta dar clase a gente tan proactiva, con tantas ganas de llevárselo puesto, con tantas ganas de sumar técnica y estrategia a todo lo que ya saben. Gente sabia, gente Wow. 

2018… Ven y cuéntalo

No lo dudes. El mejor propósito empresarial para 2018 es contarlo. Contarlo para buscar clientes, contarlo para encontrar socios, proveedores, talento…brillar para llegar donde quieras llegar.

En Rocío del Cerro Comunicación comenzamos el año con más ganas de escucharte que nunca. Nos ponemos en tu piel, nos acercamos a tus ideas, comprendemos tu negocio y ponemos en marcha todas las herramientas necesarias para te oigan, para que te escuchen, para que te escojan.

Rocío del Cerro Comunicación es un grupo multidisciplinar de gente que llevamos muchos años en esto y qué sabemos orientar y mejorar la visibilidad de tu negocio, mejorar la marca personal, aumentar tus resultados. Somos Rocío del Cerro Comunicación y compañía.

Mira nuestro portfolio, nuestros casos de éxito y nuestro compromiso por hacer de cada cliente y de cada historia un trabajo único.

A tu lado, junto a tu empresa…  en trabajos para  incrementar tu  visibilidad, formación para comunicar eficazmente y llegar a miles de personas, o para hacer que en tu RSC, las buenas noticias sean noticias que interesan  a millones de personas. No es magia, es trabajo…

Conoce el mundo de Rocío del Cerro Comunicación. Ven y cuéntalo

¡Hola Septiembre! Diez pasos para comunicar mejor

Después de un mes de vacaciones. Bueno, después de unos días de vacaciones. Vale, después de una escapada de vacaciones y unos meses en los que realmente has tenido más tiempo para pensar, has llegado a la misma conclusión que yo, tienes que echarle más ganas al departamento de comunicación de tu empresa. Un departamento os digo siempre, que puede estar formado por muchas personas o por ti mismo, que puede tener mucho o poco presupuesto, pero que tiene que tener siempre pasión, conocimiento y creatividad.

Bien después de estos días de más o menos paz, ya te has dado cuenta qué es lo que funciona y no funciona en tu empresa. Desde Rocío del Cerro Comunicación voy a repasarlo contigo.

  1.  Si eres emprendedor o empresario, repasa tu imagen corporativa, qué vendes y cómo lo vendes. Cuál es tu valor. Analiza cuáles son tus puntos fuertes e incide en ellos y cuáles son los que más vale la pena olvidar. Si necesitas ayuda, pregunta, compara y si puedes, buscar un asesor.
  2.  La página web, la dejaste tirada en junio porque estabas cansado y porque en verano total…. Vale, pues subsana el error. El verano es la gran fecha para remodelar, rehacer, tirar, poner nueva página web con todos los nuevos proyectos y líneas de negocio que tendrás en el próximo curso escolar. ¡¡¡¡ Hazla ahora, ahora!!! Quita las fotos anticuadas, hazla más eficaz, más fácil, más intuitiva, que se pueda visionar desde el teléfono o la Tablet.
  3.  Vuelve a mirar tu marca personal, si, si, tu marca personal. Qué vendes, cómo lo vendes, cómo lo explicas, cómo te vistes, cómo gesticulas, con qué presentación, con qué tarjetas, en qué te diferencias, vender por valor o por precio…. ¿Sabes por qué las tiendas cambian de escaparate? Claro que lo sabes. Porque si están antiguas, de la temporada pasada, y llenos de porquería, no venden. ¿Tú cómo estás? ¿Estás dejado? Necesitas vídeos, fotos, mensajes contundentes, frases … formación, retos nuevos.
  4.  La comunicación de tu empresa depende de ti. Guarda tiempo para analizarla, para crear, para mantener contacto con la gente, para leer. Este año deja atrás la frase de que como trabajas tanto no puedes quedar con nadie, ni ver la tele, ni leer un libro, ni ir a una exposición ni a un teatro. El mundo se mueve deprisa, no te llenes de caspa, no dejes que tu negocio se quede metido contigo en tu cueva sin ventilación y sin ventanas al exterior. Para explicar, vender, mostrar… hay que saber por dónde se mueve el mundo, qué claves utiliza, qué cosas nuevas puedes aportar. Aprende a ser una esponja para aprender de los que más saben. Muévete por las calles más creativas de la ciudad, fíjate en cómo viste, habla y se mueve la gente que podría ser tu posible cliente. Conócelo.
  5.  Limpia tus redes profesionales de todas las fotos de verano que no son exactamente las fotos que te van a ayudar a proyectarte mejor, vender más, dar a conocer tus ideas. Todos tenemos fotos muy personales y familiares… que no tienen porqué aparecer en nuestras redes profesionales. Pon tus mejores fotos, no cualquier foto. Pon tus comentarios, pero no solo esos sobre la expulsión de no sé quién en un partido de futbol, o de no sé cuántos en una determinada situación que el resto del mundo desconoce.
  6.  Hazte Knowmad. Quizá no tienes tiempo ni dinero para un gran curso, pero si para hacerte una educación a tu medida, de forma gratuita, en internet. Ponte charlas y películas. Mira que hace la competencia. Hazte fan de TED, aprende a hacer mil cosas. Reciclados, no es solo el título de mi libro, es una forma de vida que puedes seguir. Hay veces en que te reciclas o mueres de aburrimiento, de asco, de pena….
  7.  La comunicación es como su nombre indica una unión entre dos partes, una puesta en común. Atrévete a interactuar con tus clientes y socios de una forma diferente a través de las redes. Ponte más en su lugar y adapta tu mensaje, tus ofertas, tus productos y tus ideas a sus necesidades, su forma de hablar, su forma de ser… déjate de anglicismos, latinajos y expresiones que puedan alejarte de un comprador, y utiliza todos ellos para acercarte a un socio o un director de proyectos. Adáptate, como los bichos, para que tu negocio sobreviva. Si hay que enseñar el negocio, foto; si hay que acercarlo, video; si hay que explicarlo, palabra…si hay que indicarlo, mapa.
  8.  Siéntate con tus recuerdos de verano, y piensa que es lo que más y lo que menos te ha gustado. De los viajes, de las experiencias, de los buenos y los malos servicios se aprende mucho. Piensa cómo conociste ese hotel, quién te hablo de tal o cual restaurante, porqué fuiste allí y no aquí… y comenzarás a aprender de comunicación mucho más de lo que crees. La comunicación es un oficio que se aprende, se cuida, se lima y se le saca brillo cada día.
  9.  Mira a ver como hablan de ti tus amigos, para qué te buscan y sabrás mucho más de tu marca personal y de tus habilidades. De lo que dicen los clientes, de lo que dicen tus amigos, tu familia, de lo que hace la competencia vas a aprender mucho, muchísimo. Encontrarás ideas, encontrarás argumentario. Encontrarás los pequeños detalles que te harán diferente. Has oído hablar de los Big Data, los datos que te aportan información esencial para tu negocio. Bien pues trata también los Little Data, los pequeños comentarios…
  10.  Proponte mimar tu comunicación interna y te verás a ti mismo cuidando mucho más de ti. Eres cómo te hablas, de lo que hablas… Toda acción es primero una idea que se explica con palabras. Todo tu futuro es un propósito que se explica con palabras; Tú eres tu ángel y tu demonio y te lo dices con palabras. Mejora tu comunicación interna, trátate mejor y el resto también lo hará.

En comunicación se comienza por un paso, un buen paso y se termina con una buena carrera hacia el éxito.

Comunicando con tu cerebro, para cambiar el mundo

Desde que he escrito #Reciclad@s. Porque tienes derecho a tener muchas vidas, soy cada día más consciente de que son las pequeñas piezas, los pequeños pasos… los que nos llevan a ese reciclaje del que hablo en mi libro.

Bajo la foto Cíborg o Cyborg, se esconde la metáfora de la cantidad de piezas que sustituimos a lo largo de la vida. A nadie le extraña, a mí no me extraña, tener un hermano Cyborg que vive gracias a multitud de componentes que sustituyen a su corazón cansado en la precisa tarea de darle vida. Sin embargo, cuando voy más allá y hablo de la necesidad de recambiar piezas en nuestra cabeza, la gente comienza a mirarme como una blablablá sin sentido que vivo en un mundo edulcoradamente optimista y por demás idiota.

Iré por partes. En una vida laboral y sentimental tan cambiante, los amigos, las costumbres, los sueños e incluso las derrotas cambian, y el futuro cada vez más largo exige acomodarse a nuevos cambios. Me he dado cuenta de que he tenido que cambiar el miedo a no tener una nómina fija por la creatividad para encontrarla, porque mientras que el miedo inmoviliza, la creatividad te hace osada.  He cambiado el victimismo y la pena por acción, y no le cuento a mis clientes lo mal que me lo hicieron pasar algunos porque nadie compra los servicios de un cenizo y nadie quiere trabajar con una persona amargada. He llegado a la conclusión de que tengo que sacar brillo a piezas gastadas para que me recuerden siempre determinadas cosas, sustituir otras que ya están caducadas y hacen lento el camino, hacer mías piezas que son valiosas para el viaje…

Lo bueno que tiene tu cerebro es que se deja cambiar, si tú le obligas, le comunicas el camino. No está diseñado para hacerte feliz, está diseñado para hacerte sobrevivir y para aprender.  Realmente es un ordenador muy potente acostumbrado a manejar siempre determinadas estructuras y caminos neuronales, hasta que se producen cortocircuitos o disrupciones que te obligan a cambiar. Hay hechos que te cambian la vida en un segundo y hay rutinas que te obligan a permanecer en ellas para siempre, como si te gustaran.  Cuando hablas de esto, y la gente te mira como si fueras una loca de una suerte de new age debes recordarle que ya Ramón y Cajal aseguraba que somos arquitectos de nuestro cerebro. Podemos hacer nuestro cerebro a medida, más allá del dolor y de las vicisitudes del día a día. No es fácil, eso sí.

¿Si somos capaces de adaptarnos al frio, al calor, a la pérdida de la vista, del oído … por qué no somos capaces de adaptar nuestro cerebro a las nuevas circunstancias que rodean la vida? Fíjate podemos insertar placas y válvulas en nuestro cerebro, limpiar venas, quitar tumores … y todo ello nos parece normal; pero no podemos  creer que podemos ser dueños de lo que pensamos, de lo que nos hace sentir bien o mal.

El No cambio, el inmovilismo tiene mucho que ver con una peregrina idea del confort, con la pereza, con el miedo… Dicen que tardamos 21 días en cambiar de hábito, 45 en acostumbrarnos… y me puedes decir que en una vida de 80 años de media, con miles de días por delante ¿No vale la pena cambiar en ti lo que no te gusta? Repito, fácil no es; útil, sí.

He llegado a todas estas elucubraciones a través de mis cursos de comunicación que me han ayudado tanto a conocer gente, compartir experiencias y enriquecer la mente. Muchos me dicen que no pueden aprender a comunicarse mejor, a hacer una entrevista de trabajo… porque es imposible. No era verdad, y en los cursos lo comprobaron. Era imposible porque no lo habían intentado. No podían hacer frente a nuevos retos porque el miedo más que la ineptitud les tenia secuestrados…

En las empresas sucede algo parecido. En pleno siglo XXI, siguen sin creer que estamos en la era de la información y de las comunicaciones. Algunas empresas con años se escudan en que son una empresa familiar que comenzó su abuelo… o no quieren redes porque no les interesa moverse en ese mundo, o no saben hablar con los medios porque les parece una pérdida de tiempo tener visibilidad. ¿De qué mundo hablan? Como consultora en Rocío del Cerro Comunicación mi tarea del primer día es hacerles ver la necesidad de acometer esos cambios. 

La vida es cambio, como el río de Heráclito… cambio en la ropa, en el habla, en las telecomunicaciones, en los trabajos, en el sexo, en las bebidas, en la forma de viajar, de escuchar música… es cambio….

Y de pronto vi esos juegos, esas apps que construyen o destruyen tu foto en cualquier cosa… photo lab, y me vi convertida en Cyborg y entonces pensé en la de piezas que he tenido que cambiar durante mi reciclaje… en la cantidad de piezas que he tenido que poner y en las que he tenido que cambiar de sitio. Una nueva visión de la realidad, de mi misma e incluso una nueva manera de entender y comprender la comunicación, que es mi vida.

Cambia piezas, recíclate… Comunícate con tu cerebro, y cambia los cableados que ya no te sirven… conviértete en una versión mejorada de ti mismo. Comprobarás que lo que has visto escrito por muchos autores (desde Marco Aurelio a Ghandi) en diversos tiempos es verdad: cuando te cambias a ti mismo, cambia tu realidad y el mundo en el que vives.

Si se trata de comunicación, cuenta conmigo Rocío del Cerro Comunicación

La emoción de hacerse visible

He tenido un inicio de año en el que he ofrecido varios cursos sobre la visibilidad. Le llaman comunicación eficaz para ventas, para tu negocio… realmente es visibilidad. Y de lo que me he dado cuenta es de que en los cursos en los que se habla de visibilidad terminamos hablando de emociones. La gente se pone a escribir sobre su marca personal, quién es y qué quiere y sale alguna lágrima; se pone a contar en público qué es lo que desea hacer con su vida y tiembla, sonríe, ¿Por qué tanta emoción?

Hablar de visibilidad, de visibilidad para tus ideas o tus negocios, para hacer que te vean, que te oigan, que te sigan, que te elijan exige una primera parte de autoconocimiento. A menudo la gente que viene a mis cursos cree que desde el primer momento comenzará a tomar apuntes sobre comunicación, olvidando que para hablar bien en público, primero hay que pensar, hay que reorganizarse, hay que conocerse y conocer bien qué es lo que quieren vender. Después, hay que comunicar.

Parece obvio y no lo es. Es apasionante.

Como Rocio del Cerro Comunicación siempre comienzo mis clases pidiéndole a los asistentes que reflexionen sobre lo que quieren decir, pero aún más desde dónde lo quieren decir. Para mostrarte a los demás, convencer a los demás, para hacerte visible tienes que tener muy claro quién eres tú y cómo es tu negocio. Les invito a que se den cuenta de que solo tenemos unos segundos para hacernos hueco en este marasmo de comunicación y esta rapidez con la que se viven las relaciones sociales. Les digo:  no hay una segunda primera impresión.

Y después añado ¿quién eres tú, cómo deseas ser reconocido? Y les digo pensad en vosotros como una marca que hay que vender. Piensa en todo lo bueno que tienes, los retos que debes superar para ser tal y como deseas ser, piensa en cómo explicarte. Piensa también en tu negocio, en que se diferencia de los demás, porqué fijarte en él, quienes se van a fijar… Haz un anuncio, tu mejor anuncio. Un anuncio que los demás puedan replicar, para que sepan decir exactamente qué haces y a qué te dedicas.

Y vamos desgranando poco a poco la película de lo conseguido, de los retos, de los sueños, de los obstáculos, de las realizaciones y entonces la gente llora, y se emociona, y se ríe… y va colocando las ideas en la cabeza, y comienza a compartir pensando en el otro…

Y dicen cosas como: no había pensado así en mi proyecto hasta que no me he parado a pensar cómo venderlo, no me había dado cuenta de cómo me veían los demás hasta que no he practicado en esta clase, no me había dado cuenta de las posibilidades de mi negocio hasta que no he escuchado las preguntas que me hacían los demás…

Es cierto que cada uno de nosotros puede tener su minuto de gloria, tenemos muchos minutos de gloria para dar a conocer nuestras ideas, para ligar, para exponer… lo cierto es que serán 60 segundos perdidos si tu cabeza no alberga un discurso ordenado acerca de ti y de tu negocio.

Preocúpate de saber primero cómo eres y para qué quieres hacerte visible, recuerda cuáles son tus señas de identidad y cuáles son las características de tu negocio… y entonces, solo entonces, encontrarás el hilo de tu propia historia y brillarás más que nadie porque sabrás lo que quieres contar. Habrás encontrado tu marca personal, lo que te hace diferente, lo que hace que no te olviden, lo que hace que te busquen.

Os aseguro que en casi todas mis clases sobre comunicación eficaz hay lágrimas y risas de emoción, gente que se descubre en facetas desconocidas o que pone en valor recursos que hasta entonces permanecían en el olvido.  Incluso los he tenido, que en el taller de comunicación han decidido cambiar su taller de trabajo, porque se han dado cuenta de las cosas que más atraían a los que le escuchaban.

Recuerda , eres capaz de contarle a una persona mayor y a un niño el cuento de Caperucita porque te lo sabes muy bien, lo tienes ordenado en tu cabeza, lo visualizas de principio a fin. Puedes reducirlo o aumentarlo, ponerle más brillo o quitarlo… es fácil, puedes adaptarlo, porque repito, lo sabes bien.

Lo sorprendente es que muchos de nosotros queremos explicar bien lo que hacemos, lo que somos sin haber dedicado ni un minuto a ello. Tenemos una gran oficina detrás, y un gran producto por vender … pero nunca nos hemos parado a conocerlo. Nos parecía que era perder el tiempo.

Si te parece que aprender a vender tus ideas y tus proyectos es perder el tiempo, prueba a quedarte para siempre en el mundo de lo invisible, de lo que no existe, de lo que no se ve. Dime, ¿hay mayor pérdida de tiempo y dinero que aquel que se empeña en  ser invisible? ¿En hacer invisibles sus productos, sus ideas o a sí mismo? Si te parece que pensar en comunicación es caro, piensa lo siguiente: cuando das a conocer las características de tu producto o la fuerza de tus ideas, tr estas ahorrado una gran cantidad de tiempo y dinero.         ¿Por qué? Porque en el momento en que das a conocer una idea ya puedes ir recogiendo el feedback, saber qué es lo que los demás opinan, las caras que ponen.  Si vas a equivocarte que sea rápido y barato, compartiendo con los demás, puedes saber qué le sobra y qué le falta a tu idea, rápido y barato.

Para algunos este ejercicio es un ejemplo claro de sobreexposición o de culto al ego. No te confundas en el siglo XXI, en la era de la información, si no informas, no existes. Y si informas mal, te pegas tiros al pie.  Esta es una ley de oro para el político, para el empresario, para el líder y para el perdedor. Una de las mayores claves del éxito, es poder poner el foco sobre ti, para ganarte el derecho a poder explicarte. Me dirás que hay papanatas que han puesto el foco sobre si mismos para contar a los cuatro vientos entresijos sobre su vida, y te responderé que incluso esos creyeron triunfar ganando cuatro duros por una dignidad entera. Me dirás que la sociedad solo hace caso a los grandes y olvida a los  que más lo necesitan, y te diré que casi todas las causas sociales comienzan a ganarse cuando alguien les pone voz. Me dirás que mucha gente utiliza la palabra para engañar y otros el silencio para aprovecharse de las sombras. Lo cierto es que siglo XXI y comunicación van unidos y te pongas como te pongas Internet es imparable, y el escaparate, continuo.

En mis relaciones con el mundo de la empresa, me doy cuenta de que hay grandes compañías que no cuidan la comunicación porque la consideran una tarea de rango inferior. Olvidan que ellas mismas se explican con palabras, y que su trabajo no será reconocido si no es conocido.

La paradoja de los invisibles

También hay gente invisible. Los hay porque la sociedad los dejó arrumbados, y su tristeza y miseria permanece por decreto invisible a los ojos de los demás. Es el caso de los sin techo, de los enfermos por droga o por alcohol… no merecen el espacio de los informativos ni la atención en el discurso político. No pueden salir de la miseria porque no hay un foco sobre ellos, y cuando es la cerilla quien les alumbra es a menudo para explicar solo su parte más sórdida, más negativa, más extravagante. No pagan impuestos ni votan… no hay enchufe en el que encender la bombilla.

Hay invisibles de alta gama. Gente que está más allá de los negocios y de la vida de la gente corriente y que viven invisibles para la mayoría de los mortales en lugares y con existencias que apenas nadie conoce.

En esta época donde la sociedad pelea por ser socio-económicamente una clase media uniforme y humanamente seres diferentes, los seres invisibles son los que se mueven en los extremos de la riqueza y la miseria, y los que están en el centro de la línea son los que pugnan por darse a conocer. Tan iguales y tan distintos, tan parecidamente diferentes…

Habiendo como hay millones de negocios, solo el que llega al corazón y la cabeza, llega también al bolsillo.

De todo ello hay excepciones, personas que han hecho de su marca personal la invisibilidad y el silencio, porque las redes le parecen muy ajenas, porque su cliente no bucea en ellas, o porque decidieron no dar el paso a la era digital.

Por fin están los mediocres, que se han perdido en el sumidero de la rebaja, que han decidido hundirse en el silencio del que opta por quedarse en la zona de confort esperando hundirse con el barco.

 

Receta de la visibilidad

  • Descubrir la marca personal,  mediante la realización de un DAFO ( exposición de Debilidades, Amenazas, Fortalezas Y Oportunidades que vemos para nosotros mismos o nuestros negocios)
  • Descubrir quién es nuestro  cliente, ponle nombre y apellidos, una profesión, unos intereses, un sueldo, una historia
  • Descubrir nuestra diferencia
  • Ordenar las ideas y formular un discurso completo
  • Limar, reordenar, hacerlo atractivo
  • Hacerlo visible en los canales apropiados
  • Comprobar si la receta ha funcionado o hay que insistir con los cambios

Y ahora ponte a pensar en todo ello y emociónate. Rocío del Cerro Comunicación tiene un amplio historial como docente que ha conseguido hacer muchos clicks en muchas mentes, que ha conseguido poner en palabras marcas personales que han brillado al hacerse palabras.